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La historia detrás del Día del Joven Combatiente

¿Quiénes eran y por qué murieron Rafael y Eduardo Vergara? Hoy se dictó la acusación por homicidios a los carabineros involucrados. Este es un relato de sus muertes.

29 de Marzo de 2007 | 12:43 | El Mercurio Online
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Funeral de los hermanos Vergara Toledo

El Mercurio

SANTIAGO.- Hoy el juez Carlos Gajardo dictó la acusación por homicidio contra tres ex carabineros y un funcionario en servicio activo por la muerte de los hermanos Vergara Toledo.


¿Quiénes eran y por qué murieron Rafael y Eduardo Vergara? El juez Sergio Muñoz, antes de ser nombrado ministro de la Corte Suprema, se hizo cargo de la investigación. Esta es parte de la historia que él pudo constatar.


El 29 de marzo de 1985 dos jóvenes de la Villa Francia murieron asesinados. Sin saberlo, Rafael Mauricio (18) y Eduardo Antonio (20) Vergara Toledo se convirtieron en símbolos de una lucha contra el régimen militar. Es por ellos que hoy, como cada año, se celebra el Día del Joven Combatiente.


Desde pequeños, Eduardo y Rafael tenían una vocación política y social. De hecho, junto a su hermano mayor, Pablo, militaban en el MIR. Luego de egresar del liceo, Eduardo entró al "Pedagógico" a estudiar Historia, sin embargo, fue expulsado por sus vinculaciones políticas. A Rafael lo echaron del colegio en tercero medio por  "panfletero" y "agitador político".


Desde 1982 en adelante, la familia Vergara Toledo, incluidos por supuesto Eduardo y Rafael, comienzan una difícil "relación" con las fuerzas de seguridad de la época: varios de sus miembros son detenidos y su casa es allanada constantemente.


Ya en el primer semestre de 1984, Eduardo y Rafael viven como clandestinos, debido a la persecución que, según ellos, sufren por parte de Carabineros.


Un fatídico 29 de marzo


El juez Muñoz señala en su informe que los hermanos Vergara, junto a otros cuatro jóvenes, decidieron realizar lo que ellos denominaron “una acción de recuperación de dinero”. En otras palabras, querían asaltar una panadería en Las Rejas con 5 de abril.


Ese 29 de marzo de 1985 el grupo se dividió en dos y se repartió tres revólveres y una pistola, sin contar la de Rafael. Sin embargo, el asalto nunca llegó a realizarse.


En el camino los jóvenes miristas fueron interceptados por un furgón de Carabineros a mando del  subteniente Ambler Hinojosa, el oficial Marcelo Muñoz y los cabos segundos Jorge Marín y Nelson Toledo. Llevaban sus pistolas de servicio, un fusil SIG, una subametralladora UZI y una escopeta a perdigones.


Al verse acorralados los hermanos Vergara decidieron esconderse en unos blocks de departamentos, pero fueron interceptados por Muñoz y Marín que portan subametralladoras Uzi y un revólver. Frente al block 972-C se escucharon los primeros disparos.


Según cuenta el juez: “Allí están los jóvenes y se produce un intercambio de disparos. En la persecución, hay fuego cruzado, y el cabo Muñoz resulta herido por una bala de sus compañeros, según se desprende del peritaje balístico”. El carabinero Muñoz recibió un impacto en el pecho.


Producto de esta balacera, Eduardo Vergara Toledo –el mayor de los hermanos- muere de impactos de bala. Rafael, quien quedó lesionado de gravedad, trató de abrazar a su hermano tendido en el suelo, pero este no reaccionó.


Entonces la historia se vuelve difusa. Según varios relatos, sin poder caminar, por una paraplejia en las piernas debido a los impactos, Rafael es golpeado en el rostro y subido al furgón de carabineros. En la zona se escuchó un disparo. Finalmente el joven murió por un balazo en la nuca. Tenía 18 años. Ambos cuerpos fueron abandonados en plena vía pública.


Exámenes hechos a los cadáveres concluyeron que los hermanos murieron por disparos “a la espalda e izquierda” del cuerpo.


No fueron los únicos


Ese mismo día murió también la militante del MIR Paulina Aguirre Tobar en un “presunto enfrentamiento” con efectivos de la CNI y al día siguiente los profesionales comunistas José Manuel Parada, Manuel Guerrero y Santiago Nattino aparecieron degollados.


“El 29 de marzo de 1985, en los sectores populares de Santiago, la noticia se esparció como un reguero de pólvora: ¡mataron a Eduardo y Rafael Vergara! Carabineros había asesinado a dos de los mejores y más queridos elementos de la juventud de la zona. La eucaristía en la iglesia de Jesús Obrero que celebré al día siguiente es la más estremecedora que he celebrado en casi cuarenta años de sacerdocio”, escribió Roberto Bolton, sacerdote diocesano, en su testimonio titulado “En la memoria histórica de los oprimidos”.


En los funerales de los hermanos Vergara, una impresionante cantidad de gente acompañó a los féretros desde la Villa Francia hasta el Cementerio General.


Desde entonces, cada 29 de marzo en la Villa Francia y en distintos lugares del país se celebra en El Día del Joven Combatiente. Algunos lo hacen cantando, otros en protestas que muchas veces derivan en barricadas y eventos de gran violencia.

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