Especialista da consejos para educar a los perros de razas peligrosas

Es recomendable adoptarlos desde cachorros para poder enseñarles adecuadamente a ser parte de la familia, pero estableciendo límites.

14 de Octubre de 2008 | 18:46 | El Mercurio Online

SANTIAGO.- Ante el impacto causado por la muerte de un bebé de diez meses producto del ataque de un perro mezcla de doberman con pastor alemán, en la comuna de Puente Alto, la médico veterinario Alicia Valdés, de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Chile, pone énfasis en los cuidados que deben tener los dueños de perros de razas peligrosas, especialmente ante la presencia de niños pequeños.


Junto con destacar que se ha puesto de moda tener este tipo de perros por un tema de seguridad en las casas así como de un mal entendido estatus, especialmente en las zonas periféricas de Santiago, la profesional resalta que lo fundamental al adquirir un perro como mascota es saber educarlo adecuadamente.


En este sentido, recomienda adquirir una mascota de cachorro para poder "ponerle límites", de manera que el animal entienda que, aunque es parte de una familia, no tiene ningún tipo de jerarquía y "todos en la casa mandan más que él". Explica que esto se realiza a través de gestos pequeños, pero recurrentes.


Un aspecto clave es la comida. La Dra. Valdés explica que "en estado salvaje, el perro más dominantes de una jauría es el que primero come", por esto es aconsejable no darle comida al perro mientras el dueño esté comiendo. "Si el perro me pide comida yo no le doy, se la doy después de que terminé de comer. Con ese gesto le enseño que él jerárquicamente es inferior a mí y comerá después", dice.


Asimismo, es recomendable que "cuando el perro esté comiendo, nosotros lo molestemos a propósito y que los niños sean capaces de quitarle la comida de la boca. Ése es el mayor signo de que el niño domina al perro". Añade que cuando esto suceda "probablemente su primera reacción va a ser gruñir o morder".


No obstante, indica que "cuando es cachorrito, eso se puede frenar en seco, con un grito, con un pequeño golpecito en los glúteos, con un zamarreo tomándolo de la piel del cuello", algo que también deben hacer todos los niños de la casa de manera constante, pero siempre con la supervisión de un adulto.


También aconseja evitar que el cachorro muerda las manos mientras juega, puesto que también es una manera en que "marca su jerarquía", y procurar que el animal conozca a todos los individuos de la familia. Recalca que influye mucho más en la peligrosidad de un perro la educación que su raza. "Hay varios estudios que dicen que la genética es el 20% de su comportamiento y el 80% es educación", acota.


Por esto, señala que "cuando yo elijo tener libremente un perro que cuando adulto va a pesar más de 30 kilos, debiera preocuparme el doble de cómo lo educo cuando cachorro". "Yo atiendo perros de razas asesinas, pero si el dueño los controla y los maneja no hay ningún problema y, por otro lado, atiendo perros de raza chica que son literalmente asesinos porque nunca les pusieron límites", afirma.


Precauciones


La Dra. Valdés recomienda tener cuidado con los perros adultos que no están habituados a estar con gente nueva, especialmente niños. Un ejemplo son los que siempre han vivido en el patio y asumen que es su territorio, por lo que cuando entra alguien extraño lo puede atacar. En estos casos, indica que "el dueño, la persona a la que más respeta el perro, debiera mantenerse en contacto y en observación" del perro.


Añade que una buena señal es fijarse en el lenguaje corporal y que cuando los perros echan las orejas hacia atrás es señal de que están asustados y pueden atacar. También hay que tener en cuenta que el movimiento les llama la atención "por un instinto de cazar". Por eso el correr de los niños los motiva a seguirlos.


Asimismo, indica que es preferible no adoptar un perro adulto en una familia en que hay niños pequeños. "Es aconsejable que si se va a tener un perro que sean desde cachorros, para que tú los puedas enseñar". Dice que si un perro de raza peligrosa ha sido bien entrenado de pequeño no es peligroso que esté cerca de los niños.


Aún así, señala que "como consejo, yo nunca dejaría a una guagüita de meses correteando sola sin la supervisión de un adulto en un patio, por si acaso, porque lo que pueda hacer el niño el perro lo puede interpretar como otra cosa, no porque el perro la va a atacar siempre, sino como una medida de seguridad".


En el caso del menor fallecido en Puente Alto, la especialista indica que "no me parece bien que una guagüita quede con un perro en un patio sin ninguna supervigilancia. Puede haber ocurrido que el bebé a lo mejor le tiró el pelo, le tiró la oreja al perro o el perro la vio corriendo en el andador y su instinto de cazar presa fue tomarlo, pero no para matarlo, sino para jugar brusco quizás".


En su opinión, la gente debiera reflexionar acerca de cómo crió a su mascota y si se sienten seguros o no dejándola junto a un niño. "Si el perro es bravo, si muerde a la gente, yo tendría ciertos cuidados, porque es un perro que demuestra un carácter dominante. Yo creo que cada persona con su perro actual tiene que reflexionar al respecto y si va a tener uno nuevo partir de cero. No hay una receta".

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