Carrera por fibra óptica submarina llega a Latinoamérica

Se espera que Santiago esté conectado a fines de diciembre. La nueva tecnología permitiría transmitir todo el contenido de los 4 millones de libros de la Biblioteca del Congreso de EE.UU. en menos de un minuto. Con un módem de 56K, se tardaría 81 años.

14 de Septiembre de 2000 | 12:44 | Reuters
WASHINGTON.- Dos empresas están compitiendo contra reloj para completar el primer anillo de cable submarino de fibra óptica alrededor de América Latina, que será la autopista del tráfico en Internet de la región.

Telefónica de España y la estadounidense Global Crossing, esperan terminar sus respectivos anillos en marzo o abril, cada uno con más de 18.000 kilómetros de cable.

Las redes aumentarán dramáticamente la capacidad de comunicaciones de banda ancha en América Latina, permitiendo superar los cuellos de botella actuales que causan demoras en los servicios de Internet y frenan el uso de audio y video.

Ambas empresas han alcanzado Argentina con sus cables y están en este momento trabajando en el trayecto terrestre hasta Chile, para luego subir la costa del Pacífico bajo el mar. Cada empresa asegura que será el primero en "encender" su sistema.

"Esperamos conectar a Santiago para fines de diciembre, y cerrar el anillo completo para el 15 de abril del 2001", dijo la gerente general de Global Crossing para el Cono Sur, Luisa Cerar.

Telefónica ya tiene lista y en etapa de pruebas el tramo Buenos Aires-Santos, que a fines de septiembre se extenderá a Rio de Janeiro, para completar el lado del Atlántico antes de fin de año, y todo el Pacífico en el primer trimestre de 2001.

"La diferencia entre los dos es mínima, menos de un mes, aunque ellos sólo tienen que llegar a Saint Croix y nosotros a Miami", dijo una fuente en Telefónica.

La red que construye Telefónica, asociada con Tyco, el mayor proveedor mundial de cables submarinos, va de Boca Ratón en Florida, a Puerto Rico, y sigue a Fortaleza en el norte de Brasil, a Salvador, Rio y Santos para aterrizar en Las Toninas, al sur de Buenos Aires.

Cruzará los Andes hasta Santiago y Valparaiso, para seguir bajo agua a Arica, Lima, Buenaventura en Colombia y Guatemala, donde cruzará por tierra al Caribe, y de ahí a Miami.

Global Crossing ya tiene redes que conectan Estados Unidos a Asia y Europa, y su anillo sudamericano parte de Saint Croix en las Islas Vírgenes, para seguir un trazado casi igual a la competencia, con la diferencia de que atravesará Panamá al lado del canal.

Un cable de Saint Croix ya conectó a La Guaira, en el litoral central de Venezuela, dijo Cerar, mientras que otra red bajará de California por las costa de México para conectarse con el anillo sudamericano en Fuerte Amador, Panamá.

Capacidad sobrepasa demanda

Ambos anillos sudamericanos arrancarán con una capacidad inicial de 40 gigabits, suficiente en cada red para tener a 40 millones de personas conectadas simultáneamente a Internet.

Para darse una idea, bastaría un sólo cable de fibra óptica para transmitir todo el contenido de los 4 millones de libros de la Biblioteca del Congreso de Washington en menos de un minuto. Con un módem de 56K, se tardaría 81 años.

La red de Telefónica, con un costo de 1.600 millones de dólares, tendrá una capacidad eventual de 1.920 gigabits.

Global Crossing está invirtiendo 2.000 millones de dólares en sus redes en América Latina, y su anillo sudamericano tendrá una capacidad eventual de 1.280 gigabits.

Sumado un tercer proyecto de la empresa canadiense 369networks Inc, que está invirtiendo 1.000 millones de dólares para conectar a Brasil, Argentina y Venezuela, se multiplicará por 15 la capacidad disponible hoy en América Latina.

La oferta en comunicaciones por fibra óptica submarina crecerá de 15,6 gigabits en 1999, a 275,6 gigabits este año, a 1.595,6 gigabits en el 2001 y 4.165,5 gigabits en el 2002, según TeleGeography, un centro de investigación en telecomunicaciones basado en Washington.

Entretanto, las proyecciones para el crecimiento en la demanda de conexión submarina son menores, superando los 80 gigabits a fines de este año, y alcanzando los 1.400 gigabits en el 2006, según el Yankee Group, otro grupo de análisis y asesoría de Boston.

Las telefónicas MCI WorldCom de Estados Unidos y Telecom Italia están estudiando la viabilidad de formar un consorcio para instalar otra red submarina hacia América del Sur, informó el Yankee Group.

Pero los expertos creen que la mayor capacidad de banda ancha creará un salto enorme en la demanda cuando se trata de Internet, donde las aplicaciones del comercio electrónico y el mundo del entretenimiento se multiplicarán rápidamente.

"Hay mucha demanda en América Latina en este momento, y la capacidad es muy limitada y muy costosa", dijo Cerar, quien vaticinó una importante reducción en tarifas para los usuarios de Internet.

Nicho para satélites

Los cuellos de botella actuales se cubren con cables submarinos antiguos y transmisiones por satélite, que son más lentos y mas costosos que usar fibra óptica, dijo Cerar.

Mientras las proveedores de servicio Internet van a preferir conectarse por fibra óptica, los analistas dicen que las empresas de satélites como PanAmSat, tendrán su propio nicho en la transmisión de contenido a múltiples puntos.

PanAmSat Corp, el mayor negocio privado de satélites del mundo, lanzará el 31 de octubre un satélite nuevo que permitirá acceso a Internet de banda ancha desde lugares remotos con apenas una antena de 75 centímetros.

"El satélite es más lento, porque hay que enviar los datos ida y vuelta al espacio y eso puede tardar hasta medio segundo", dijo Bram Abramson, de TeleGeography.

Pero los servicios satelitales tendrán un mercado propio con la convergencia entre Internet y la telefonía móvil, con la aparición de una nueva generación aparatos portátiles para navegar el ciberespacio, dijo Abramson.
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