PARÍS.- Los perros y los gatos tendrán su pasaporte electrónico, un "chip" implantado bajo la piel en el cuello, a partir de diciembre próximo en Francia.
El "chip", irrompible, invisible, imposible de falsificar y muy difícil de retirar, acaba de recibir el visto bueno del Ministerio de Agricultura.
Salvo para los animales recalcitrantes, su implantación, por un veterinario, no necesitará anestesia. El coste rondará el del tradicional tatuaje, unos 53 euros.
Francia, el país de Europa con el mayor número de animales domésticos (17 millones) es, paradójicamente, uno de los últimos en recurrir a la identificación electrónica, que ya protege a caballos y a animales de compañía insólitos como reptiles o monos.
La puesta en marcha del pasaporte electrónico para perros y gatos permitirá combatir las redes de robo y reventa de animales: cada año, más de 100.000 perros son robados, perdidos o abandonados en Francia.