Breve obertura marciana

Escasos minutos estuvo la banda de Sergio Lagos sobre el escenario de la Quinta.

20 de Febrero de 2004 | 00:29 | Felipe Ossandón, El Mercurio en Internet
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Marciano
La dupla electrónica abrió con una poco asentadora coreografía.
VIÑA DEL MAR.- Una brisa cósmica se levantó durante siete minutos sobre el escenario de la Quinta Vergara. Eso fue la presentación de Marciano en la apertura de la segunda noche. Tan fugaz que casi no da pie para un análisis.

La secuencia rítmica sobre bases electrónicas que ofreció la dupla formada por Sergio Lagos y Rodrigo Castro, intentó llevar el concepto de rave al Festival. Pero esa sana intención falló en buena medida por la elección del ballet y la coreografía con que acompañaron esta obertura musical de siete minutos.

El ballet de Ángel Torres hizo sólo algunas leves variaciones a lo que mostró la apertura de la noche anterior, para acompañar a una banda que no comparte esa estética y que se vio perjudicada si lo que quería era posicionar su imagen.

Al final, se podría decir que la dupla Lagos Castro consiguió un empate. No fue abucheada ni expulsada con rechiflas, pero tampoco logró entusiasmar mayormente a un público que presenció el espectáculo con más curiosidad que real interés.

Claro, no es mucho más lo que se puede hacer en siete minutos, pero es probable que si ese plazo se hubiera extendido, no habría cambiado muchos las cosas.

De todas maneras, tras su fugaz paso por el escenario, en la conferencia de prensa, la banda se mostró más que satisfecha.

"Sólo hay que estar ahí arriba para entender lo que se siente", dijo Lagos con el histrionismo y la euforia de siempre. "Para la vida de cualquier persona es importante pararse sobre ese escenario", agregó intentando explicar su emoción.

Consultados sobre los motivos que los llevaron a aceptar el desafío de tocar sobre la Quinta Vergara, frente a un público que no es el de la banda, Rodrigo Castro, la mitad del grupo respondió: "Por plata", con una sonrisita burlona que no se quitó durante toda la conferencia.

"Tiene que ver con el placer de involucrarse, tiene que ver con juntarse y tener las ganas de hacer arte", reflexionó por su parte Lagos.

Cuando le preguntaron por qué habían elegido esa coreografía, fue el único instante en que a Castro se le borró su risita burlona y respondió a regañadientes: "Ángel Torres se le acercó a Sergio con este proyecto y nos gustó, un poco. Y bueno, son las leyes del mercado. La oferta y la demanda", balbuceó y luego se desaparecieron entres los flashes.
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