HISTORIA DE LA FORMULA UNO
La pasión por los motores no es una afición reciente. Desde que en 1885 el alemán Karl Benz patentó el primer vehículo, las ganas de desafiar la velocidad se hicieron cada vez más fuertes.
Giuseppe "Nino" Farina (al centro) fue el primer ganador del campeonato mundial de Fórmula 1, conduciendo un Alfa Romeo 158 en 1950. (AP)
En 1890, se realizaban carreras en campo abierto, que consistían en llegar de una ciudad a otra lo más rápido posible. Gracias a esta incipiente competición, el desarrollo tecnológico de los vehículos fue avanzando a pasos agigantados. Los bólidos comenzaron a moverse a más de 160 kilómetros por hora, una verdadera complicación para los aficionados, ya que los caminos no estaban preparados para tales fustas. Los accidentes y las muertes de los pilotos eran la tónica de estas carreras.

Recién en 1906 se organizó en Le Mans, Francia, la primera carrera cerrada en calles acondicionadas para competir. La pista tenía una forma casi triangular y cubría 65 millas (105 kilómetros). Los automóviles tenían que realizar 6 vueltas y participaban 32 corredores de 12 países.

En 1922, Italia construyó la primera pista acondicionada para competir. Monza se consolidó como el primer Grand Prix en el mundo. La idea comenzó a gustar a los aficionados y Bélgica, junto con España crearon sus respectivas instalaciones en 1924.
ORGANIZACIÓN
Con la implementación de estos escenarios, los distintos clubes tuvieron la intención de crear una federación para regular la competición. Así nació, a fines de 1924, la Asociación Internacional de Clubes de Automóviles Reconocidos, AIACR.

El número de carreras creció rápidamente. Ya en 1934 había 18 y seguía en aumento. El Grand Prix de Mónaco de 1933 fue el primer recorrido que comenzó a tomar los tiempos de clasificación para determinar la partida de los competidores.

Sin embargo, los avances se vieron rápidamente truncados con la Segunda Guerra Mundial.

Una vez terminado el conflicto, la antigua AIACR se reorganizó, pasando a llamarse Federación Internacional de Automovilismo, FIA. El nuevo organismo organizó la primera carrera del Campeonato Mundial el 13 de mayo en el circuito de Silverstone, en el Reino Unido. En 1950 la FIA creó el Campeonato Mundial de Pilotos como una forma de contrarrestar la influencia hecha por la primera competición de motocilismo instituida un año antes.

Los equipos italianos Alfa Romeo, Ferrari, y Maserati eran los dueños del camino. Giuseppe Farina se inscribió en la historia al ganar por primera vez el mundial en 1950. El argentino Juan Manuel Fangio dominó la primera década de la F1 al triunfar en 5 campeonatos, y el italiano Enzo Ferrari dejó su marca, no tanto como piloto, pero sí como fundador de la escudería Ferrari.

Durante los '50 y '60, la evolución de los vehículos fue constante. Ferrari siempre encontraba nuevas formas de triunfar a través de los inventos más sofisticados. Nadie podía pararlos.

Sin embargo, al final de la temporada de 1973 el mejor bólido en la pista era el McLaren M23. La marca inglesa alcanzó el triunfo de la mano del brasileño Emerson Fittipaldi. La maravilla austriaca Niki Lauda, en Ferrari, y el experimentado suizo-italiano Clay Regazzoni, componían un cuadro difícil de igualar en la lucha por los campeonatos.


En esta década la aparición de Renault fue fundamental y, gracias a su motor turbocargado, lograron obtener buenos .
Lauda con el brazo alzado en signo de victoria. Lo secundan Regazzoni (izq.) y Fittipaldi (der.) en el campeonato mundial de 1974. (EFE)
LOS REINADOS
McLaren y Williams dominaron durante las décadas del '80 y el '90. La competición se monopolizó, pero este período es considerado como uno de los más brillantes de la F1 en sus primeros 50 años de historia.

En esta época surgen dos pilotos promisorios. Si bien Alain Prost ganó en 1984, el novato Ayrton Senna se robó los aplausos Desde ese momento, Prost y Senna pelearon palmo a palmo por casi una década. A esto, se debe sumar la escudería Williams, en la que Nelson Piquet y Nigel Mansell sumaban emoción.

Para 1989 los automóviles con propulsión turbo habían desaparecido. McLaren dominaba y el brasileño Senna se convertía en leyenda. Toda este maravilloso auge se terminó el 1 de mayo de 1994, cuando el as del volante carioca se quitó la vida compitiendo en Imola, en el premio de San Marino.
El piloto brasileño Ayrton Senna marcó un antes y un después en la F1. Su conducción atrevida y casi perfecta lo hizo alcanzar la gloria máxima, aunque luego su muerte cambiaría para siempre la forma de correr en la categoría. (AP)
LA SEGURIDAD VS. LA VELOCIDAD
Michael Schumacher, el último gran triunfador de la Fórmula 1 con siete títulos, mantiene hoy varios récords difíciles de igualar. EFE
La muerte de Senna marcó un antes y un después. La FIA comenzó a preocuparse más sobre la seguridad de las pistas y los competidores, con la intención de evitar la muerte de los posibles accidentados.

Renault tomaba el mando momentáneamente de las pistas. Damon Hill era la estrella. Sin embargo, la temporada del 97 marcó el inicio de una nueva era. Jacques Villeneuve sólo pudo asegurar su título en la carrera final, pese a que el alemán Michael Schumacher intentó deliberadamente sacarlo de la pista. El incidente le costó a Schumacher la vergüenza de quedarse sin los puntosque ganados en toda la temporada.

Pero era el inicio de una carrera sin nuevos contratiempos. A fines de los 90 la aparición de Mika Häkkinen en McLaren marcaba un contrapeso para el ascenso del alemán. Sin embargo, Schumacher fue el dominador indiscutido de las pistas. Desde 2000, fue el piloto que ganaba todo lo que se le apareciera en el camino. Sumó títulos consecutivos hasta el año 2004, convirtiéndose en una leyenda.

En 2005, el dominio de Ferrari se vio amenazado por el joven español Fernando Alonso quien con Renault se hizo de dos títulos consecutivos, el primero de ellos como el más joven en la historia de la F1. Hasta ese año...

Fue una década de resurgimiento, con una F1 que vio nacer nuevas escuderías: MF1 Racing, BMW Sauber, Williams Cosworth, Red Bull y Toro Rosso, y un nuevo y joven piloto se alza como el campeón: el inglés Lewis Hamilton, campeón con McLaren.

Pero la categoría también recibió duros golpes. En 2009, la crisis económica marcó el inicio de una nueva temporada. Las escuderías ya no disponían de los recursos frescos de antes, por lo que una serie de modificaciones a las reglas trataron de reducir los altos costos de cada competencia. Las carreras ganaron reglamentos y perdieron emoción.

Sin embargo, siempre hubo y habrá espacio para las sensaciones extremas y las sorpresas. La naciente escudería Brawn GP, se hizo del título 2009 con una modificación en sus autos que dejó a los más grandes mirando de lejos. Y en 2011, el record de Alonso terminó en manos del alemán Sebastian Vettel, el campeón de menor edad en toda la historia de la F1.
Sebastian Vettel es el campeón más joven de la Formula Uno en la actualidad. (AP)