Posibilidad de que EE.UU. reconozca Jerusalén como capital israelí preocupa al mundo islámico y europeo

La decisión, que estaría siendo barajada por la administración de Donald Trump, terminaría con décadas de no injerencia de su país y podría desencadenar violentas protestas de palestinos y musulmanes en todo el mundo.

05 de Diciembre de 2017 | 11:03 | Emol/Agencias
EFE
SANTIAGO.- La posibilidad de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reconozca a Jerusalén como la capital de Israel se ha topado con la oposición de altos funcionarios norteamericanos y extranjeros, principalmente del mundo árabe, que temen que la decisión desencadene una ola de violencia.

La decisión, que según miembros de la Casa Blanca aún no está definida, terminaría con décadas de no injerencia de Washington respecto al estatus de Jerusalén. Una postura que se ha mantenido bajo el argumento de que se trata de un conflicto sobre el que israelíes y palestinos deben negociar y dirimir.

Aunque Israel considera Jerusalén su capital, la soberanía del país sobre la parte oriental de la urbe (Jerusalén Este) no está reconocida por gran parte de la comunidad internacional, que mantiene su aparato diplomático en Tel Aviv y sus suburbios.

Israel tomó control sobre Jerusalén del Este durante la guerra de 1967. Sin embargo, el Waqf, un grupo religioso musulmán, controla los recintos islámicos. Si Trump concreta la medida, podría desencadenar protestas o violencia de palestinos y musulmanes del resto del mundo.

Críticas a una medida "peligrosa"


Desde el mundo palestino e islámico, las advertencias ya han sido varias. La última de ellas la emitió un alto consejero del presidente Mahmud Abas, Nabil Chaath, quien sostuvo hoy que con dicha iniciativa, Trump acabará con los esfuerzos de paz. "Ya no aceptaremos la mediación de EE.UU. (…) Será el final del papel desempeñado por los estadounidenses en ese proceso", dijo Chaath. "Esto va a destrozar cualquier posibilidad de la paz. Va a crear una violencia horrible", agregó.

Desde el exterior, en tanto, uno de los países que criticó la eventual medida fue Turquía, que este martes amenazó con romper las relaciones diplomáticas con Israel. "Turquía convocará una cumbre de la Organización de Cooperación Islámica (OCI) en Estambul si EE.UU. reconoce a Jerusalén como capital israelí", advirtió el Presidente Recep Tayyip Erdogan. "Jerusalén es la línea roja para todos los musulmanes", añadió.

Arabia Saudita, el principal aliado de Washington en Medio Oriente, también expresó su "preocupación" y consideró la posible iniciativa como "injustificada". El Ministerio de Relaciones Exteriores alertó que ésta supondría "un gran incumplimiento del principio de no influencia en las negociaciones de una resolución final" del conflicto palestino-israelí y que sería considerada una "provocación" para los musulmanes de todo el mundo.

"Jerusalén es la línea roja para todos los musulmanes"

Recep Tayyip Erdogan, Presidente de Turquía

Por su parte, el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abul Gheit, consideró "peligrosa" la posible decisión. El líder del bloque panárabe advirtió el "peligro de esta cuestión, si esto debiera ocurrir, y las posibles consecuencias negativas no sólo para la situación en Palestina sino también en la región árabe e islámica".

Sin embargo, no solo el mundo musulmán se ha expresado en contra de la eventual declaración. La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, también se mostró preocupada. "Debe encontrarse un camino a través de negociaciones para resolver el estatus de Jerusalén, como futura capital de los dos Estados, de manera que puedan cumplirse las aspiraciones de ambas partes", afirmó Mogherini ante el secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson. "Creemos que cualquier acción que pudiera socavar ésto debe evitarse absolutamente", recalcó.

Esa misma postura fue enfatizada por el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Sigmar Gabriel. "Todo lo que contribuya a agravar esta crisis (palestino-israelí) ahora es contraproducente", opinó desde Berlín.

La respuesta de Israel

Ante los emplazamientos desde diversos sectores y sobre todo ante la amenaza realizada por Turquía, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí respondió que Jerusalén es la capital de su país, se acepte o no.

"Jerusalén es la capital del pueblo judío desde hace 3.000 años (...) más allá de que lo reconozca Erdogán o no"

Emanuele Nahson, portavoz de Relaciones Exteriores de Israel
"Jerusalén es la capital del pueblo judío desde hace 3.000 años y la capital de Israel desde hace 70 años, más allá de que lo reconozca Erdogán o no", aseguró en un comunicado el portavoz de Exteriores Emanuele Nahson, haciendo directa alusión al Mandatario turco.

De todas formas, según medios estadounidenses, Trump tendría previsto anunciar en breve su decisión sobre el traslado de la embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén. El portavoz de la Casa Blanca Hogan Gidley aseguró ayer que el anuncio se realizaría, tras haber sido postergado, "en los próximos días".
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