A los 86 años,
este viernes falleció Hellmuth Grollmus Scherer, dueño del molino que llevaba su apellido como nombre y que fue el blanco de un ataque incendiario el pasado 29 de agosto. La noticia de su deceso fue confirmada por su familia, la que también afirma que Grollmus nunca logró recuperarse del episodio donde también otro familiar debió sufrir la amputación de una de sus piernas tras ser alcanzado por un impacto balístico, mientras que un trabajador perdió la visión tras sufrir un trauma ocular provocado por un disparo. El deceso se dio cuando aún el emblemático molino de la zona, y que había sido construido en 1916, sigue sin ser reconstruido, pese a haber sido por años un atractivo turístico de la comuna de Contulmo. Mientras surgen algunas voces para que se impulse su reconstrucción, otras señalan que la familia Grollmus fue "abandonada por las autoridades" y que "no ha recibido apoyo del Estado".