Jimena Zúñiga, Guía de AstrologíaVEA MÁS SOBRE ESTE TEMA EN GUIOTECA.COM
Y estos días al pasear por distintos programas de TV o radio, diarios y revistas, aparecen varios colegas: tarotistas, astrólogos, cartománticos y otros, que anuncian sus Predicciones 2010 para cada signo del zodíaco, para el país, y hasta se arriesgan a decir quién ganará las elecciones presidenciales en Chile, e incluso a anunciar que Barack Obama puede tener un problema personal grave este año.
Entonces, en una de las conversaciones televisivas, el entrevistador pregunta: “¿el destino está escrito?, ¿todos tenemos un camino previamente trazado?”
¡Ajá! Esa es una buena pregunta, pienso. Y sus cuatro entrevistados se debaten un poco, hablan sobre Dios, el alma y más. Hasta que una de las presentes, una astróloga colombiana, dice: El destino es como cuando tú haces un viaje de una ciudad a otra, hay varias carreteras por dónde llegar, también puedes irte en bicicleta o caminando, detenerte y quedarte en el camino, irte rápido, ir lento… Está escrito que tienes que llegar, pero no el cómo, o las conexiones, a quién encontrarás de por medio, etc.
Buena respuesta, pensé.
Y es parecido a lo que opina el budismo, sabiduría milenaria que tanto ha aportado a la humanidad.
Hace unos meses escuché a un lama budista hablar sobre el destino. Y entendí que ellos le llaman karma: ley de causa y efecto. Es decir, no conocemos todas las causas de lo que experimentamos en nuestra vida. ¿Por qué nacemos en determinado lugar y familia, con tal aspecto físico o en una década definida? No manejamos esa “causalidad”. No sabemos, por ejemplo, si en una existencia anterior –dícese de “vida pasada”- hicimos daño y por eso tenemos ciertos problemas con gente ahora, o si fuimos muy generosos y en la actualidad gozamos de una estabilidad material, o si vivimos destierro y ahora nos cuesta encontrar un lugar donde quedarnos… Bajo esta mirada, no podemos controlar que el karma positivo o negativo (léase, “que semillas positivas o negativas”) madure y se manifieste en una pérdida económica, en el encuentro de un gran trabajo, en una enfermedad impensada, en el hallazgo de un buen amor.
Y cada vez que vivo un imprevisto, bueno o malo, de esos que todos tenemos, más de acuerdo estoy con este precepto budista.
Para tristeza de nuestro ego creo que nosotros no escribimos ese destino.
Y para consuelo del mismo, considero que sí elegimos cómo vivir cada capítulo.
Por eso, podemos tomar una enfermedad como una oportunidad para pedir ayuda o de descansar y dejarnos cuidar; o bien como una desgracia y victimizarnos, e insistir en buscar el medicamento que nos cure instantáneamente sin que el cuerpo haga su proceso de sanación. Y podríamos llenar esta página con múltiples maneras diferentes de tomar lo bueno y lo malo de la vida.
Entonces, ¿podemos cambiar nuestro destino?
Mi experiencia me dice que podemos mover algunos hilos para sonreír más, desenredar nudos, encontrar a gente que nos ayude a desatarlos más rápido, colorearlos; saltar obstáculos, protegernos de ciertos peligros; pero parece que la madeja ya tiene sus hebras y un recorrido propio sin que podamos hacer tanto por modificarlo.
Ahora, bajo esta mirada, ¿quién tiene el control de la madeja?, ¡¿quién o quienes están sentados por ahí escribiendo cada capítulo de nuestra historia a nuestras espaldas?! …Eso trataré de explicarlo en otro artículo.
Por ahora, estimado lector, le dejo un mapa para que al menos tenga una guía y ciertas advertencias de lo que le regalará el destino y los astros este nuevo año, aquí en las Predicciones Astrológicas 2010 que cada año publico en Emol.com, sitio de noticias que, al parecer, está en su destino… y en el mío, ¿no cree?
Deje aquí su opinión
Juanita Peña Torres: Creo en mi , en mis aptitudes , ambiciones y capacidades , creo en mi, por lo tanto lo que yo deseo hago lo posible en que se cumpla, trato de denominar el tiempoy lograr lo que yo quiero, pero siempre pensando en que no le hago daño a terceros creo en dios por sobre todas las cosas y trato de llevarme bien con quienes no me agradan lo aprendi a traves del tiempo. gracias creo que el destino puedo manejarlo segun me convenga pero no me quejo soy escorpiona por lo tanto todo para mi es lucha.