Annegret Hielscher, Guía de ModaVEA MÁS SOBRE ESTE TEMA EN GUIOTECA.COM
Hoy les presento una “radiografía” de una joven diseñadora a quien descubrí siendo mi alumna. Después de unos pocos años la volví a encontrar en una feria de diseño independiente. Mi primera reacción fue de mucha felicidad por dos cosas: La primera es que de alguna manera ella estaría poniendo en práctica algo de lo tratado en los talleres previos, como un “extra” de su formación académica anterior, así es que qué mejor que esta instancia para ver esa evolución. Y en segundo lugar me encantó la idea de verla a ella, precisamente a ella, inserta con su particular forma de trabajar.
Me gustó que no se haya rendido en su búsqueda y sobre todo que haya mantenido esa fuerza que la caracterizaba por rebelarse a los estándares comunes del diseño que se manifiesta en ciertos circuitos independientes, y por la permanente renuncia a la mala práctica de la copia y venta masivas (¡Vade retro al copia-pega-produce-en-serie!).
Alquimia en el taller:
Aquí les presento algunas claves para conocer el trabajo de la diseñadora independiente Margarita Andrea Rodríguez Tornquist, quien produce bajo el rótulo “TheArlekin“, así, todo junto y con k.

Su trabajo es actual, contemporáneo, sin embargo, se inspira en épocas pasadas, específicamente en el tramo 1900 – 1910, desde donde se nutre para hacer revisiones a sus diseños. Si avanzamos un poco me atrevería a decir que hay algo de influencia posmoderna en su quehacer.
Ha logrado involucrarse 100% con sus creaciones a nivel de búsqueda, experimentación y realización.
Entre las principales característica de su diseño se encuentran:

Diseño centenario, no bicentenario:
De cualquier forma debo comentarles aquí que presento su trabajo porque se vincula con cierto look retro que es bastante bien resuelto. Margarita implanta un estilo, reconocible, que ha madurado desde sus inicios estudiando. La inspiración viene de la mano con flash backs a la Belle Époque, a la pintura de cabaret del atormentado pintor francés Henri de Toulouse-Lautrec, y a cierto toque gótico. El desmarque con lo oscuro viene dado por el tratamiento formal y de colores vivos en las aplicaciones, casi fluorescentes, además de la elección de telas como el plush y el satín que son combinados con la opacidad de la mezclilla. Aquí se producen los quiebres y armonías más interesantes. Aquí se mezcla un buen puñado de años en una mezcla fresca y novedosa. Pareciera que cien años no son nada.