La política del hijo único en China es una bomba de tiempo para el país

La pirámide invertida de los 4-2-1 da miedo al gobierno: cuatro abuelos, dos padres y un hijo único incapaz de satisfacer sus necesidades.

Por Pascale Trouillaud, AFP
Lu. 31 de octubre de 2011, 11:30
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PEKÍN.- La política del hijo único impidió el nacimiento de casi 500 millones de chinos pero se transformó en una bomba de tiempo ya que el envejecimiento de la población en China planteará enormes problemas económicos y sociales en el país más poblado del mundo.


Si no se hubiese aplicado la limitación de nacimientos, medidas que a esta escala y con tal rigor no se ha aplicado en ningún lugar del mundo, China tendría unos 2.000 millones de habitantes que sería incapaz de alimentar, en vez de los actuales 1.340 millones.


Desde 1979 la política del hijo único hizo caer la fecundidad a alrededor de un niño y medio por mujer china, pero, desde la metrópolis hasta el pueblo aislado, se llevó a cabo de manera acelerada, con esterilizaciones masivas, abortos hasta los ocho meses de embarazo, "feminicidios" y abandono de pequeñas.


Las parejas rebeldes pueden ser multadas con varios años de salarios, la anulación del acceso a los servicios sociales o a veces pueden ser encarcelados.


Los "niños negros" (nacidos en la ilegalidad) no tienen ningún reconocimiento legal. Pero tres décadas después, los demógrafos hacen sonar la alarma cuando comienza a surgir una grave crisis de envejecimiento.


China es el único país en desarrollo enfrentado a la paradoja de tener un país con población mayoritariamente anciana antes de ser un país rico. En China, la crisis del envejecimiento es "incomparablemente más rápida" que en Europa en donde "la fecundidad bajó, así como la mortalidad, muy gradualmente en un siglo", declaró a la AFP el demógrafo Christophe Guilmoto.


En los próximos cinco años, los que tienen más de 60 años pasarán de ser 178 millones a 221 millones, representando el 16% de la población (contra 13,3%). A mediados de siglo, los de más de 65 años representarán 25% de la población china, estima la Comisión de la Población y de Planificación familiar, contra sólo 9% en la actualidad. Y la mitad de los mayores de 60 años viven en un hogar vacío, algo impensable en el pasado cuando vivían "cuatro generaciones bajo el mismo techo".


La pirámide invertida de los 4-2-1 da miedo al gobierno: cuatro abuelos, dos padres y un hijo único incapaz de satisfacer sus necesidades y a menudo enfrentado al desempleo o al éxodo hacia otras ciudades para trabajar.


"En diez años será un enorme desafío para el gobierno", dijo a la AFP Liang Zhongtang, un demógrafo implicado en la planificación familiar. China ya sufre una falta de infraestructuras médicas, hogares para ancianos y personal de salud calificado. Para 2015 quiere duplicar la cantidad de camas en los institutos especializados, para alcanzar seis millones.


Pero seis millones es la cantidad de camas que faltan actualmente. China apenas comienza a montar un sistema de seguridad social y jubilación para todos. Esta crisis es "brutal de un punto de vista económico por la ausencia de jubilaciones", estimó Guilmoto. Habrá que "acelerar aún la introducción de sistemas de seguridad social y de pensiones, que por el momento sólo concierne a una parte limitada de la población urbana y es muy reducida entre la población rural", dijo el demógrafo.


"El derecho a reproducirse es un derecho humano", señaló He Yafu, demógrafo chino. Pero "incluso si China flexibiliza (las reglas del hijo único) no creo que muchas parejas quieran una gran cantidad de hijos", explicó a la AFP.


Guilmoto espera que "quizás la fecundidad aumente en el futuro", pero "es incierto si se mira las provincias más avanzadas en donde es casi de un niño por mujer".