El efecto en las mujeres de tener muchas parejas sexuales

Experta en filosofía yóguica explica que al tener muchas relaciones sexuales con distintos hombres pierden su identidad.

Emol
Sa. 21 de julio de 2012, 07:00
Más Ménos


“Sin amantes quien se puede consolar, sin amantes esta vida es infernal”, dice la legendaria canción de Raffaella Carrá.


Sin embargo, más allá de la libertad sexual y los consabidos “touch and go”, la sexualidad no es un asunto para ser tomado a la ligera. Más allá de los calificativos de mojigata, poco relajada o ser superior, la vida sexual de las mujeres tendría implicancias que traspasan juicios o prejuicios. ¿Por qué?


Según revela la humanología yóguica, la composición energética y sutil de las mujeres las hace tener un comportamiento frente a la sexualidad muy diferente a los hombres.


“La energía de un hombre queda plasmada en las mujeres por muchos años, ni siquiera está definido, en cambio la energía de una mujer en el hombre tras tener relaciones se queda solo un ciclo lunar de 28 días y se borra”, sostiene Siri Ram, maestra guía de Yoga Rai, que imparte el Taller Ser † Mujer en la Escuela Ramdas Rai.


Explica que estas enseñanzas tienen su origen en la filosofía yóguica donde rescatan la naturaleza primaria de la mujer. “Es un ser de mucha sensibilidad y capacidad sensitiva que se entrega por completo con quien se relacione”, dice.


En esta característica de contener al otro, comenta, la mujer se involucra con cada célula de su ser, su intelecto, emociones, con todo su cuerpo, y al hacerlo, se abre completamente al otro.


Entonces, “queda plasmada en su siquis, en sus emociones, en su cuerpo físico toda esa energía masculina que el hombre le da al entrar en ella”, afirma.


En otras palabras, asegura, la mujer tiene en su naturaleza el rol de ser vasija, “ella recibe, contiene y en eso se involucra por completo y al ser tan sensible involucra todo su ser”.


En cambio, comenta Siri Ram, el hombre presenta una naturaleza de “semilla”. El entrega, siembra. No recibe como lo hace la mujer, por eso, al tener ese papel él entrega y se va. Se vacía en la mujer, de ahí que sea menos permanente el impacto que queda en él”, sostiene.

Desde tiempos pretéritos

“Cuando el hombre salía a cazar y estaba ausente por mucho tiempo, la mujer era la que se quedaba al cuidado de los niños. Entonces la sabia naturaleza otorgó esta posibilidad de resguardar la impronta de su hombre en su ser y si estaba embarazada su hijo no quedaría sin esa energía”, relata la profesora de Yoga Rai sobre los orígenes de esta creencia.


Se dice también que esta energía masculina entregada a través de las relaciones sexuales quedaría en el “Arco de luz”, que es el cuerpo espiritual de protección psíquica del ser humano.


“Es la aureola, es un arco de energía que va del lóbulo de una oreja al de la otra y pasa por arriba de la frente creando un arco tanto en el hombre como en la mujer, pero además, la mujer tiene otro, que va de pezón a pezón y es donde quedan impresas todas las experiencias sexuales que tienen en su vida. Es muy importante para las mujeres vaciar estas energías para mantener su aura fuerte y limpia”, explican en www.thesecretsofyoga.com


Declaran en esta web especialista en yoga que, cuanto más fuerte, más radiante y más brillante sea, así será la proyección psíquica, porque esa es una de las funciones del “Arco de Luz”, pero si está débil, la mente estará desequilibrada y vulnerable a todas las emociones, vibraciones y a todo aquello que psíquicamente, los otros, le descarguen en contra.


Es más, aseguran que incluso algunas veces solo con flirteos, la mujer mantendrá la marca de la energía del hombre en ella, creando un agujero en su línea del arco. “Contra más agujeros tenga mas débil se hace su línea del arco. Esto puede hacer a la mujer muy insegura y puede hacerla emocionalmente inestable”, aseveran.

Recomendaciones

Por tanto, se aconseja que la mujer no tenga relaciones sexuales con tantos hombres, porque ahí es donde va perdiendo su identidad al contener en ella la energía de todos sus amantes y como se dijo, comenzará a perder su equilibrio y vendrán los confusiones existenciales.


“Te llenas de mucha información ajena que te hace perder el centro, vienen inestabilidades, confusiones de pensamientos y pierdes lo que tú sabes que eres”, detalla Siri Ram.


De todas maneras, la especialista recalca que no es una visión machista, sino que son enseñanzas sagradas que rescatan la naturalaza humana. “Para tener un bebé, el hombre pone la semilla y es la mujer la que lo contiene, guarda en su útero y lo lleva por 9 meses, eso te indica que el hombre entrega y la mujer recibe”, ejemplifica.


Ahora, distinto será si la unión está basada en el amor, la confianza y el respeto, “una mujer puede renacer y volverse creativa, segura, vital, y expansiva”.


Para “limpiar” el sexto cuerpo espiritual llamado “Arco de luz” recomiendan meditar, trabajar la identidad y llevar una sexualidad consciente. En el yoga, como cualquier disciplina trascendental, el sexo es el acto sagrado de dos almas y “una de las experiencias físicas más cercanas a la unión con el infinito”.