Madre que no donó órganos de su hijo, perdió otro niño por no recibir donación

Inglesa da triste testimonio para crear conciencia de la necesidad de ser donantes. Hoy se lamenta de su primera decisión.

Emol
Do. 21 de octubre de 2012, 07:00
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Cumberlandnews.co.uk

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Con apenas 19 años, Shelley Wealleans estaba en shock cuando murió Lewis. Era su primer hijo y apenas había logrado cumplir tres meses de edad, cuando un defecto en el corazón -que afecta a una persona en mil- no le permitió seguir con vida.

Cuando le peguntaron si aceptaba que los órganos del pequeño fueran donados, ella, sin pensar, dijo que no. Pero ocho años después, lamentó profundamente haber tomado esa decisión, cuando Mckenzie, su tercer hijo, murió sin encontrar un corazón que le salvara de la muerte.

“Yo no sabía nada acerca de la donación de órganos (cuando murió Lewis). No había que pensar nada. Estaba tan enojada y afligida por la pena”, ha comentado a la prensa británica, la mujer, hoy de 27 años.

En esos años, Shelley estaba casada con Rob, con quien tendría a un segundo hijo, Corey, quien hoy tiene 7 años.

Pero la relación con su esposo terminó a los tres años siguientes. Ya en segundas nupcias, con Lee, volvió a ser madre, esta vez de Mckenzie, quien no tardó en evidenciar también una enfermedad al corazón.

Según le explicaron los doctores, el problema de Mckenzie era diferente al de Lewis, por lo que el problema cardiaco de ambos se debía solamente a una desafortunada coincidencia, y no a un mal hereditario.

La enfermedad de Mckenzie lo llevó a tal gravedad de salud, que estuvo primero en la lista de espera de trasplantes del Reino Unido.

“Cuando Mckenzie se enfermó (…) me sentí culpable, sabiendo que en el pasado, una madre estuvo sintiendo lo que mismo que yo”, dijo Shelley, quien comprendió la importancia de su decisión en el pasado, mientras rezaba desesperada por encontrar un donante para su hijo.

“Dije que no cuando podría haber salvado la vida de un niño con un simple ‘sí’. Y ahora, necesitaba de alguien, de otra mamá, que dijera que ‘sí’ por mí (…) Deseé que aunque fuera solo una madre, tuviera más fuerza y coraje que los que yo tuve. Necesité de alguien, otra madre, que dijera que ‘sí’, por mí. Pero nadie lo hizo”.

A semanas de haber cumplido los dos años, Mckenzie falleció sin haber encontrado alguien que aceptara donarle los órganos de su hijo.

“Esperamos en agonía por sesenta días, pero no pudimos encontrar un donante de corazón. Entonces comprendí la angustia que otra pobre mujer se vio obligada a sufrir cuando me reusé a donar los órganos de Lewis”, confesó Shelley.

Hoy, la mujer es una entusiasta promotora de la campaña inglesa “Promise life”, que tiene como objetivo animar a las personas a inscribirse como donantes.

Para dar el ejemplo, la mujer ya inscribió a Madison, su hija que nació en julio pasado. “Cuando recién tenía 52 horas de vida, inscribí su nombre en la lista de donantes, haciendo de ella la persona más joven inscrita en el Reino Unido”, comentó.

“Mi culpa estará conmigo para siempre, pero espero que al contar mi historia otra gente considere inscribirse al registro de donantes”, insistió Shelley.

Según las estadísticas publicadas en por la Corporación del Trasplante, desde enero a septiembre se han registrado mil 300 personas en la lista de espera para recibir un órgano de algún donante, en Chile.

Desde el año 2010 que rige en el país la “Ley del Donante Universal”, que convierte en donante a todos los chilenos mayores de 18 años, a menos que manifiesten lo contrario al momento de renovar su carnet de identidad u sacar la licencia de conducir.

Hasta agosto de este año, 2 millones 780 personas rechazaron la donación de sus órganos al fallecer, según las cifras del registro Civil. Por su parte, la negativa de los familiares al ser consultados por la opción, como el caso de Shelley, alcanza el 50%.