Joche: "Confío más en mis amigos que en la relación con las mujeres"

José Luis Bibbó se defiende de quienes lo califican de "fresco" y asegura estar con su mente enfocada en comenzar a sentar cabeza, eventualmente, con una relación estable y formando una familia. De momento, sus camaradas son su apoyo incondicional.

Por Ángela Tapia. F., Emol
Mi. 31 de octubre de 2012, 08:11
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"Al estar en un reality, trabajando, encerrado, mientras me pagan, compitiendo y entrenando, soy un fideo en su salsa", confesó el cordobés.

"Al estar en un reality, trabajando, encerrado, mientras me pagan, compitiendo y entrenando, soy un fideo en su salsa", confesó el cordobés.

José Luis Rissetti, El Mercurio.

“¿Dónde está Joche?”, preguntan cada cinco minutos. Bastó que corriera el rumor de que el modelo andaba en la zona para que mujeres de todas las edades se acercaran con cámaras en mano y los celulares listos para sacarle una foto al cordobés.

El ganador de “40 o 20” y finalista de “Mundos opuestos”, regresó de cambiarse la ropa deportiva con la que promueve una campaña de Reebok, para contar con su hablar cantadito que su celular no ha parado de sonar. Aparentemente, la prensa quería hablar con él sobre un ladrón, apodado como él por su parecido físico. Según cuentan, era tan atractivo que su estrategia de robo era conquistar mujeres en discoteques, acompañarlas hasta sus casas y robarles sus objetos de valor. Mientras José Luis Bibbó cuenta la historia de este Don Juan del hurto, unas cuantas admiradoras esperan con ilusión, su turno para fotografiarse con él.

La expectación que provoca el argentino no es gratuita. Le ha costado un año de encierro mediático, con solo un mes de descanso entre programa y programa, mantener un romance de telerrealidad con Dominique Gallegos, otra relación transmitida por tv con la modelo Michelle Carvalho, y una triste declaración de ésta, explicándo frente a las cámaras que le había sido infiel con un amigo de él.

Raya para la suma, el drama pasional dejó algo bueno, un sinfín de eventos, inclusive inauguraciones de plazas, juntar plata para poner su propia productora con un amigo y el cariño incondicional de miles de fanáticas.

Es por eso que, para la alegría de las mujeres que esperan pacientes su correspondiente foto con Bibbó, Joche es un real agradecido de su éxito, y no pone peros para posar cuando se lo piden. “Esto me ha sorprendido bastante, porque fue un cambio radical que tuve casi en un año. Ahora tengo que ver los horarios para moverme. Voy tipo ocho, nueve a los mall, porque después de las doce, por lo general, empiezan a caer los colegios. Al cine, voy en horarios de trasnoche, pero si llega a haber un solo flash, se vienen todos encima. Cambió mi vida, pero mi interior no. Inclusive, me transformó en alguien más generoso con mis amigos”, dice el requerido hombre.

Acostumbrado a la vida de barrio con “los pibes”, a crecer con ellos alrededor de un club deportivo, fue en ellos en los que se apoyó cuando una lesión le truncó sus metas como jugador de basquetbol. Independiente de que sean sus camaradas de siempre o los que ha conocido aquí, son sus amigos los pilares de la estadía de ocho años ya, que el argentino lleva en Chile, alejado de sus padres y sus tres hermanas.

“Más que nada, esto es por la cultura que tengo. Me crié en un club, siempre rodeado de amigos, buena onda en el barrio. Allá somos puros hombres y a las mujeres las vemos los fines de semana, si alguien llega con la novia. No soy mujeriego, como se vio en un principio, con mi perfil de ‘40 o 20’. Nada que ver, soy pura pichanga, barrio, el club, hombres y Coca-Cola en la esquina. Por eso me apoyo tanto en mis amigos. Bueno, también he sufrido. Ya viste lo que pasó, con los engaños y esas cosas”.

-¡Cómo olvidarlo!
“Pero bueno, uno va descartando. Pero sé perfecto quiénes van a estar a mi lado el resto de mi vida. Cuando Michelle entró y me dijo lo del engaño, obviamente fue durísimo y la sufrí. Estaba solo, maquinando cómo, dónde y cuándo pudo haber sido. Mil preguntas se te vienen. Pero no tenía ninguna respuesta, porque estaba encerrado. Eso me ayudó a que me olvidara mucho más rápido, y no le presté tanta importancia. Al estar en un reality tanto tiempo, tu cabeza se bloquea, tu mundo es tu entorno. Yo trataba de pensar toda la 'paranoiqueada' que busca cualquier ser humano, pero no me daba la cabeza. Me acordaba de la competencia, se me metía una nominación, los problemas del entorno. Al final, solo dije que la Michelle terminó siendo un demonio con tacos”.

-Sufrido, pero igual tienes la fama de fresco.
“No soy fresco. A veces sí, pero para romper el hielo. Pero siempre que he estado con una chica, si me gusta cien por ciento, la respeto. He tenido una sola novia acá en Chile, por dos años -no de salir un mes o dos como fue con la Dominique-, y nunca le fui infiel. Nos respetábamos mutuamente. Igual, ahora estoy soltero, así que hago lo que quiero. No me ando mostrando con nadie, pero si me dan ganas de compañía, obviamente voy a salir a cazar a alguien, como decimos nosotros”.

-Lo de “fresco” también lo dicen por ese aparente ir y venir con Dominique, a quien llamaste en un minuto “chancho negro”.
“Son las vueltas de la vida (ríe). Nunca digas de esta agua no beberé, ni escupas al el cielo, porque te puede caer en el ojo. Pero si hubiese sido al revés, que mi novia era Dominique y que la Michelle le hubiese orinado la corona (como se mostró en ‘Mundos opuestos’), habría saltado a defender a la persona con la que estoy, como siempre. Esté mal o bien, lo hago, como una madre lo hace con su hijo. Obviamente, cuando me enteré de todo lo que había pasado, fui y le pedí disculpas. Y bueno, estuvimos un poco juntos.
“Yo tengo mis dudas, porque ella también hace de las suyas. Por ejemplo, cuando yo estaba con la Michelle, ella todavía estaba también con su ex pareja. Así que creo que no me tienen que juzgar tanto a mí. ¡Y qué le iba a decir! Ella tiene un hijo con esa persona, así que no podía pedirle que cortara su relación cuando hay un nene de por medio”.

-Al criarte rodeado de mujeres, con tus hermanas, te debe hacer falta ese toque femenino en tu vida diaria.
“Lógico. Córdoba no está tan lejos, pero hay veces que visito a mi familia una vez al año. Así que se siente un vacío de afecto, y no le voy a pedir a mis amigos que anden a los besos y abrazos conmigo. Con ellos tengo compañerismo. Yo me pongo acá en Chile más con los amigos, porque confío mucho más en ellos que en la relación con las mujeres”.

-Parece difícil, entonces, que encuentres acá alguien que llene tu vacío.
“No sé, pero cuando encuentre a una mujer, me voy a refugiar en todo el afecto que siento que me falta del lado maternal o de mis hermanas. Uno es humano, tiene sentimientos y quiere sentirse querido; uno va creciendo y se pone más regalón. Cuando sos chico, no te importa nada. Sos como la Michelle, que va de un lado para otro; lo pasas bien y no tienes casi preocupaciones. Pero a medida que pasa el tiempo, empiezan a aflorar ciertos sentimientos, como querer tener una pareja estable o más adelante querer formar una familia. Ya dejé la parranda. Ya tiré la mochila abajo del árbol y tengo que armarme la carpa no más”.

-Comenzando a sentar cabeza…
“Cumplí veintiocho el 29 de agosto, el día de los ñoquis. Mi familia es italiana por parte de mi viejo, de Sicilia. Así que todos los 29 hay pasta y el billete abajo del plato. Por el lado italiano es que creo que tengo la frialdad de soportar los reality. Me concentro mucho en los objetivos, porque estar en un reality es un trabajo para mí, no es hueveo”.

-Muchos se preguntan cómo lo hiciste para aguantar el encierro por tanto tiempo, y cómo no saliste loco de esa experiencia.
“En ese sentido soy súper frío. Me concentro y trato de cumplir mi objetivo, y si entro a un reality es para llegar hasta el final, más aún si es competencia. Además, para ser sincero, afuera, al menos en Chile, no tengo polola, ni siquiera un perro. El que vive con nosotros es de Juan, mi amigo con el que vivo y que está todo el día en la universidad. Mi familia sigue estando en Córdoba, lejos. Así que al estar en un reality, trabajando, encerrado, mientras me pagan, compitiendo y entrenando, soy un fideo en su salsa”.

-¿Tienes ganas de entrar a otro?
“Si es de competencia, sí. Y me gustaría entrar con Arturo Longton. Ya estuve con Andrés y lo pasé la raja. Pero con Arturo me he estado juntando afuera y es súper simpático. Lo pasaría bien con él”.

-¿Cuál es tu vicio privado?
“Mi hobby es el running. Ya que no entreno tanto en los gimnasios para crear musculatura. Además que nunca me gustó ser cabeza de músculo, todo trabado y duro. También hago harta elongación, y si puedo meto algo de yoga para las lesiones. También colecciono gorras desde siempre, y me gustan mucho las zapatillas, tener de diferentes marcas. De manía, tengo que no soporto que alguien vaya al baño en la noche y no tire la cadena. No sé si esa manía se me despertó en los reality, de vivir en comunidad y despertar por la mañana, ir al baño y decir: ‘¡No, qué es esto!  ¡Por qué! ¡Si está al lado el botón!”.