Las bebidas azucaradas aumentan riesgo de derrame cerebral

Estudio determinó que el problema se presenta en las mujeres, no en los hombres.

Reuters
Mi. 31 de octubre de 2012, 08:49
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Las mujeres que ingieren bebidas azucaradas prácticamente a diario tienen un 83 por ciento más de probabilidades de padecer cierto tipo de accidentes cerebrovasculares que las mujeres que casi nunca optan por este tipo de bebidas, según un estudio japonés.

Los resultados, que se publicaron en The American Journal of Clinical Nutrition, coinciden con una serie de estudios que vinculan las bebidas azucaradas a numerosos efectos perjudiciales para la salud, incluyendo ataques cardíacos, obesidad y diabetes, y provocando medidas por parte del gobierno como la prohibición en Nueva York de refrescos de gran tamaño.

Dada la mayor disponibilidad de refrescos en Japón durante las últimas décadas, un grupo de investigadores liderado por Hiroyasu Iso en la Universidad de Osaka quería ver si las personas que beben refrescos con gas tenían un mayor riesgo de enfermedades cardíacas y derrames cerebrales.

"El consumo de refrescos está asociado a un mayor riesgo de infarto cerebral en mujeres", escribieron Ito y su equipo, refiriéndose a un tipo de ataque por la acumulación de placa en las arterias.

Casi 40.000 personas respondieron a un cuestionario sobre dieta, salud y estilo de vida, primero en 1990 y después de nuevo en 1995 y 2000. Fueron divididos en cuatro grupos, aquellos que rara vez bebían refrescos, aquellos que tomaban uno o dos vasos a la semana, aquellos que ingerían tres o cuatro por semana y finalmente los que bebían un refresco casi todos los días.

Los investigadores rastrearon después cuántas personas desarrollaron enfermedades cardíacas o tuvieron un ataque desde el comienzo del estudio hasta 2008. De 11.800 mujeres que rara vez bebían refrescos, 205, lo que equivale a un 1,7 por ciento, sufrió un infarto cerebral. De las 921 mujeres que bebían un refresco diario, 28 de ellas, un 3 por ciento, sufrieron un derrame.

El equipo de investigación vio que no había vínculos en hombres entre el consumo de bebidas azucaradas y el riesgo de ataque, posiblemente porque los hombres con síntomas de enfermedades cardiovasculares podrían haber reducido el consumo de este tipo de bebidas. Ito y sus compañeros escribieron que el mayor riesgo entre las mujeres que beben refrescos podría ser explicado por los efectos de estas bebidas en el metabolismo.

Un consumo elevado de refrescos está unido a un aumento de peso, azúcar en la sangre y grasas, e hipertensión, lo que a su vez está vinculado a un mayor riesgo de infarto cerebral. "Tiene sentido, si (las bebidas azucaradas) aumentan el riesgo de obesidad, diabetes, resistencia a la insulina, inflamación, lo que entonces, de hecho, aumentaría el riesgo de enfermedades cardiovasculares, y eso es lo que estamos viendo", dijo Adam Bernstein, investigador de Cleveland Clinic, quien no participó en el estudio.

El estudio no encontró que las personas consumidoras de refrescos tuvieran un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas causadas por arterias obstruidas, quizá porque los problemas metabólicos subyacentes unidos a los refrescos son más un factor de riesgo para un accidente cerebrovascular que para una enfermedad del corazón en este grupo de personas, escribieron los autores.

La Asociación estadounidense de Bebidas, que representa a los fabricantes de refrescos y bebidas gaseosas, dijo que el estudio aportaba poca información nueva. "Este estudio no hace nada para educar a la gente sobre las causas reales de las enfermedades cardíacas", dijo la asociación en un comunicado.