Yaisy Picrin: “No existen las cirugías, dietas, pastillas mágicas”

Esta conocida doctora cubana asegura que los obesos lo serán toda la vida, pero que con restricción calórica y ejercicio bien hecho pueden tener un cuerpo saludable. Cree que las personas estables pueden enfrentar ayuno y dieta, y que los ansiosos requieren de ayuda con anorexígenos naturales.

Por María José Errázuriz L.
Ju. 13 de diciembre de 2012, 08:19
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Yaisy Picrin lleva 13 años radicada en Chile y por su clínica han pasado más de 35 mil personas, todas buscando una solución definitiva para sus kilos de más. Pero no sólo lo han hecho los con sobrepeso, sino que también los que ella denomina ‘flacos falsos’, o sea, los que se engañan por creer que son delgados y sus índices de salud están por las nubes.
Su trabajo se basa en la experiencia personal, porque en algún momento de su vida llegó a pesar 85 kilos y hoy luce una esbelta figura en su 1,70 metro. Médico, con diversas especializaciones en Chile y otros países, su propuesta incluye ahora, además de la dieta, la terapia ortomolecular y la ozonoterapia, cada vez más difundida entre famosos.

Sus años de experiencia la hacen ser categórica: no se puede ser flaco sin tener una dieta con restricción de calorías y ejercicio, porque ningún otro camino –cirugías, pastillas, liposucciones- serán definitivas sin lo anterior.

-Esta pregunta se la hacen todos los que son gordos. ¿Se puede ser flaco sin dieta ni ejercicio?
“No (y se ríe con ganas). Se puede ser flaco genéticamente hablando; hay gente que no hace ni dieta ni ejercicio y es flaco, pero es un flaco falso. Lo más probable es que tenga un mayor porcentaje de grasa del debido o desórdenes metabólicos, pero son los menos.
“Son las típicas flacas que dicen ‘yo como de todo y no subo de peso’ y eso es falso. Puede que no suba de peso corporal porque metaboliza mucho, porque puede ser más estresado, pero puede tener más grasa que una persona gorda”.

-O sea, un flaco también debiera hacer dieta.
“Claro, porque la dieta busca preservar el equilibrio, que uno tenga una cantidad de reservas adecuadas, cantidad de masa muscular y de agua adecuada. Si comes de todo, sin medirte, o sea, arroz, porotos, carne todos los días, se comen más calorías de las que se gastan y se va a fabricar grasa”.

-¿Se puede ser sano sin ser flaco? Hay estudios que dicen que no todos los gordos tienen problemas de salud.
“Sí tienes un porcentaje de grasa mayor al que corresponde para tu talla, sexo y edad, no eres una persona saludable. La grasa es un órgano proinflamatorio, por lo tanto, aumenta la producción de insulina, produce factores de coagulación trombóticos, hormonas. Es decir, es un órgano que cuando está por encima de los valores que corresponden, se desordena y es como hablar de cualquier otra glándula del cuerpo. Esto acelera la arteriosclerosis, la hipertensión, las enfermedades renales, los cálculos de vesícula; entonces no existe la posibilidad de tener mucha más grasa de la que corresponde y ser saludable.
“Sí hay personas gordas que se suben a la balanza y pesan más de lo que corresponde para su talla, pero es porque su composición tiene más masa muscular que grasa. Ellos sí pueden ser saludables, aunque sean pesados de balanza. Ser obeso es tener un IMC mayor de 30 cuando predomina la grasa corporal por sobre la muscular”.

-Haces terapias como la ozonoterapia y la terapia ortomolecular. ¿La gente se engaña si cree que éstas son la solución de su problema, sin dieta ni ejercicio?
“No tiene solucionado su problema; lo que tiene es un poco cubiertas las complicaciones que vienen de la obesidad. La idea no es fuma y toma antioxidantes, no, hay que dejar de fumar. Esto va a ayudar a que no venga un infarto o no se desarrolle una diabetes, pero se debe arreglar el peso de base.
“El problema de fondo son los kilos más de grasa y para eso hay que aplicar la restricción calórica que es el único método científico demostrado que ayuda a la longevidad. Es el único, no existe otro, no hay ni cremas mágicas, ni pastillas mágicas. Sólo disminuyendo el consumo de calorías uno logra que una persona viva más años”.

-¿En las mujeres las cosas se ponen difíciles cuándo: a los 30, a los 40?
“A los 30 ya empieza a cambiar la estructura, el ciclo de las hormonas y debe preocuparse de la crema, de la dieta y actividad física; de hecho, la piel se pone menos tersa y todo se acentúa en los 40, donde hay más riesgos de osteoporosis. Después de los hijos es un organismo mucho más desgastado”.

-O sea, pasada la barrera de los 40 ya no se puede comer lo mismo o se tiene que hacer ejercicio.
“No puedes comer lo mismo y tienes que sumar ejercicio, no es una u otro, son los dos juntos. Aquí no hay magia”.

-¿Qué es lo que no hay que hacer por nada del mundo? ¿Ayunos, bajas de peso rápido, dietas Dukan?
“No estoy en desacuerdo con los ayunos; están bien si se trata de una persona emocionalmente estable. Si es una persona ansiosa después del ayuno vendrá un banquete, el atracón después de la guerra, eso es una masacre de la salud. Si eres estable puedes ayunar y al otro día comer pero teniendo presente que al organismo hay que darle los alimentos de a poco, o sea, partir con una dieta líquida y después blanda; es como en las clínicas: nadie pasa del ayuno total a una parrillada.
“Sobre las bajas de peso rápido es bueno, el corazón lo agradece, las células. Lo que no agradece son las subidas de peso rápidas.
“La dieta Dukan es rica en proteínas y no es malo consumir proteínas porque son el alimento esencial del cerebro, para producir colágeno. Las dietas proteicas son las mejores hasta que se demuestre lo contrario; aunque hay etapas en la vida en que no se deben hacer como la adolescencia donde aumenta el riesgo de descalcificación. En las mujeres menopáusicas esta es una dieta por excelencia y también para los depresivos”.

-Es muy criticada porque sobrecarga el hígado.
“Hay proteínas para todos los niveles e hígado para todos los gustos y sabores. Hay que ver qué paciente va a hacer la dieta, debe ser prescrita por un médico, no puede ser tomada de un libro y hacerla en la casa. Un paciente que tiene algún grado de cirrosis con esta dieta se va a dañar más. Esta dieta hiperproteica dura aproximadamente 10 días y después de eso, lo que funciona no es la proteína, sino que el paciente empieza a sentir asco por ella, lo que produce una saciedad. Todas las dietas funcionan al final por restricción calórica y ésta también”.

-¿Qué se daña con los eternos yo-yo, esas subidas y bajadas de peso?
“La gente que vive así le está quemando cartuchos a su cuerpo, es decir, si bajas y subes, la segunda vuelta ya no será tan intensa y en vez de bajar 10 serán 8 y después serán 4 y así, nada hasta que te tienes que operar.
“No dañas nada, siempre hay que intentarlo y si fracasaste debes volverlo a intentarlo. Pero para esto hay que estar emocionalmente estable, si no lo estás lo más probable es que termines en una cirugía porque el tema de la obesidad parte en la cabeza”.

-Los que son gordos reconocen que en vez de hacer dieta, debieran hacerse una lobotomía…
“O por lo menos psicoterapia, psicoanálisis, ver qué tanto cariño le entregaron con la mamadera y el chocolate. Una buena terapia psicológica puede funcionar. Por ejemplo, las constelaciones familiares han demostrado tener éxito en pacientes con obesidad.
“Uno se come las emociones y hay que aprender a no comérselas”.

-¿Cuáles son los pro y los contra de las diversas cirugías bariátricas?
“Que si no se cambia el switch de la mente vas a volver a subir. Si no hizo la terapia emocional, la de contención emocional, el paciente es nuestro en 2 o 4 años más. Siempre han sido nuestros; yo tengo 10 pacientes que se han operado y han vuelto porque simplemente el switch no lo han cambiado”.

-O sea, la medicina no ha logrado superar la dieta y el ejercicio.
“No lo ha logrado, por eso insisto, la restricción calórica es el único tratamiento. El ejercicio es bueno para lo cardiovascular, pero un ejercicio mal dosificado genera mucha más ansiedad, más hambre, o sea, hay gente que va al gimnasio, se mata durante una hora pero no ocupó su VO (volumen de oxígeno) máximo y sale de ahí con hambre, con fatiga y lo único que hace es comer para poder reponerse. Si no se hace bien el ejercicio no se logran los objetivos y por eso, éste se debe hacer en ayunas, para que se ocupe de verdad la grasa. Hacerlo a otro hora del día es bueno para lo cardiovascular, para generar endorfinas, pero para quemar grasas, en ayunas”.

-¿Qué pasa con las liposucciones o la criolipólisis? ¿Cuál es la desventaja?
“Son maravillosas porque ayudan a eliminar los rollitos y se puede esculpir el cuerpo, pero si no se ha cambiado el switch la grasa y el rollito van a volver a salir, no en el mismo lugar, sino que en otro. Por eso se ven mujeres que tienen cintura, pero con espaldas grandes.
“Para someterse a estos tratamientos hay que tener claro que no se puede volver a subir, hay que sacarse de la mente que después de llegar al peso ideal se puede comer de todo. No mi amor, las cosas no funcionan así. Si no se está listo, se queman cartuchos.
“El cuerpo es muy inteligente, cuando capta que lo van a llevar a un tiempo de restricción activa su mecanismo de defensa y reserva, activa su mecanismo antidieta que es no responder a la dieta y esas son las personas que terminan en un pabellón”.

-¿Por qué usar anorexígenos hoy, aunque sean naturales?
“Porque si el paciente está ansioso, ¿cómo le digo que haga una dieta?”

-¿Pan para hoy, hambre para mañana?
“Las personas no los deben dejar de tomar hasta que solucionen sus problemas, que el psicólogo le diga que está listo para enfrentar la vida. No nos dieron mecanismos para solucionar los problemas, hay gente que se ahoga en un vaso de agua. Si te vas a comer las emociones tienen que hacer algo.
“Nosotros usamos homeopáticos para controlar la ansiedad a nivel del hipotálamo o la saciedad a nivel del estómago; con esos se pueden regular los mediadores químicos de cuerpo que están fallados. Uso bastante la hierba de San Juan que tiene una acción muy parecida a la fluoxetina y como no me gustan los químicos, la prefiero”.

-¿Hay alguna fórmula express que te lleve al éxito?
“La terapia ortomolecular y la ozonoterapia han sido el mejor descubrimiento. Con ellas se logra darle un equilibrio al cerebro y al cuerpo; si ellos están bien, la información entra por un tubo y van a funcionar las dietas y otros. Trabajar a nivel celular, de los mediadores y reguladores químicos es para la vida.
“Ambas se deben hacer regularmente porque el envejecimiento es constante porque con los años la maquinaria va más lenta y hay que hacerle la mantención técnica en forma rutinaria”.

-¿El gordo lo va a ser toda la vida? ¿Es como el alcohólico?
“Es peor que el alcohólico, porque uno puede quitar el alcohol y nadie se muere; aquí no se puede quitar la comida, entonces hay que dosificarla. Si el gordo no tiene sus canales cerebrales bien, siempre va a tener la tendencia a comer un poco más; la obesidad es una enfermedad mental.
“El gordo tiene que cuidarse de esta enfermedad toda su vida. No existe la posibilidad de decir: ‘yo fui obeso y ya no’. Ya lo dije, no hay cirugías mágicas, dietas mágicas, doctora mágica, esto es conciencia”.