¡Adiós al insomnio! Las cerezas y buenos hábitos ayudan a dormir

Para los momentos en que es muy difícil dormir y que las vueltas en la cama son recurrentes, hay una alternativa fresca y natural: cerezas. Organizar la rutina también mejora la calidad de sueño

Carolina Canales
Do. 13 de enero de 2013, 07:00
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Dormir bien, de forma profunda y reparadora, es indispensable para la salud. Cuando esto se ve afectado, la energía diaria disminuye y comienzan las repercusiones. Esto se puede evitar disfrutando de los beneficios de las cerezas.

Diversos estudios han comprobado que el jugo de cerezas ayuda a regular el sueño y a acabar con el insomnio que afecta el descanso nocturno. Estos son estudios de casos en los que una serie de pacientes bebieron grandes cantidades de jugo de cerezas.

Hay que tener la precaución de no exagerar en la cantidad, porque el concentrado de la fruta aumenta el nivel de azúcar en el cuerpo. Además, para obtener resultados totales se debería ingerir muchísimos litros de este jugo, ocasionando problemas en el organismo.

La melatonina, la hormona del sueño, está presente en las cerezas más que en otras frutas, por lo que el consumo diario de este fruto rojo puede normalizar tanto el sueño como el estado de vigilia. Así, durante el día no se tendrá la sensación de adormecimiento y cansancio, lo que permitirá hacer todas las actividades sin problemas.

Paula Contreras, neuróloga del Centro del Sueño de la Universidad Católica, explica que esta hormona regula solo el horario del sueño, por lo que el jugo serviría en pacientes con síndrome de fase retrasada de sueño. “En estos pacientes el síntoma principal se manifestaría como un insomnio de conciliación, dificultad en iniciar el sueño”, señala.

Bebiendo el jugo de cerezas antes de dormir, esta funciona como un tratamiento natural para enfrentar el insomnio, trastornos o simplemente para hacer que el descanso sea más efectivo. Este es el punto de inicio para disminuir el stress, algunos dolores musculares y tensiones.

Las cerezas además son muy buenas antioxidantes, dado su alta cantidad de flavonoides. También disminuyen el colesterol, retrasan el envejecimiento, desintoxican el cuerpo, fortalecen el sistema inmune y regulan el tránsito intestinal. Con esto, el buen dormir se ve complementado con el equilibrio general de tu cuerpo.

Los investigadores de la Universidad de Northumbria de Reino Unido, develaron que los adultos que consumen el jugo de cereza previamente a dormir, incrementan su tiempo para dormir en quince minutos. Veinticinco más de sueño profundo y un aumento en cinco por ciento de eficacia en el descanso.

El estudio del Centro Médico de la Universidad de Rochester de Estados Unidos, por su parte, indicó que tomar un vaso de jugo de cerezas durante la mañana y otro antes de dormir, en personas con dificultades para dormir, permite un mejor sueño, o sea, despertar menos veces durante la noche y durante el día sentir menos cansancio.

Las cerezas agrias también ayudan en el proceso de dormir. La investigación del Centro de Ciencias de Salud de la Universidad de Texas, determinó que el jugo de este tipo de cerezas reduce el tiempo que las personas tardan en quedarse dormidas.

Soluciones complementarias

Ante la posibilidad de recurrir a las pastillas para dormir, cabe destacar que inducen el sueño, pero no curan el insomnio. Incluso pueden perpetuarlo y acarrear una serie de complicaciones. La automedicación frecuente, la incapacidad de dormir sin medicarse, somnolencia diurna y abstinencia al dejarlas, son algunos de los efectos. Es por esto que deben ser recetadas por un médico.

La forma más óptima de terminar con el insomnio y poder dormir tranquilamente durante la noche es optar por crear un ambiente propicio para el descanso, lo que se llama higiene del sueño. Se pueden tomar medidas que forjarán el hábito de un dormir saludable.La neuróloga Paula Contreras recomienda, en primer lugar, “regular los horarios de levantada. Hacer como una rutina de despertar”.

Asimismo aconseja “acostarse cuando uno tiene sueño, dejar el dormitorio exclusivamente para dormir, no para ver televisión, no para comer, no para las actividades porque eso va a ir provocando insomnio”.

También los aparatos electrónicos influyen en la manera en que se prepara el descanso cada noche. “Los televisores deben apagarse de forma temprana, alrededor de las nueve o diez de la noche, porque funcionan con dos tipos de luces, luz azul y luz blanca, sobre todo los computadores”, aconseja la neuróloga. Las luces de estos objetos simulan luz de día lo que disminuye la hormona melatonina y retrasa la conciliación del sueño.

Otro elemento a considerar es el ejercicio diario. Este sólo se debe practicar durante la mañana porque estimula y retrasa las ganas de dormir. Esta actividad libera endorfinas que entregan energía al cuerpo, por lo que es recomendable ejercitar durante las primeras horas del día.

Complementa este proceso con el consumo del jugo de cerezas que intervendrán de forma positiva para que el sueño sea reparador. “Es algo natural, no va a ocasionar daños”, comenta Paula Contreras.