¡Dietas insólitas! Las más extrañas a lo largo de la historia

Acá te presentamos las diez dietas más asombrosas que se han inventado y que incluyen desde hot dogs hasta colores, pasando por orina, algodón y mucho más. ¿Las conoces?

Carolina Canales
Do. 20 de enero de 2013, 07:00
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En la desesperación por bajar de peso, la creatividad e incluso la locura aparecen como herramienta para encontrar nuevos métodos. Cuando la imaginación supera todo límite, aparecen dietas que prometen acabar con el sobrepeso de manera milagrosa y particular.

A lo largo de la historia la preocupación por los kilos ha sido constante. En el proceso por innovar y obtener resultados, no se hace diferencia entre las ideas de las personas de la realeza, famosos o personas comunes y corrientes. Todo dato sirve.

Con mayor o menor resultado, siempre tendrán algunos seguidores. Las siguientes diez dietas destacan entre las más curiosas y sorprendentes.

1- Bolas de algodón: Es la más polémica. Tragar bolas de algodón remojadas en agua reduciría el hambre al ocupar más espacio en el estómago. Aunque es bastante complicado que el organismo las digiera, muchas bailarinas y modelos utilizan esta técnica para reducir la cantidad de comida diaria desde finales de los años noventa, pero ocasiona graves problemas digestivos y en la piel. Ya en 2008, Gisele Bündchen, la modelo mejor pagada del último tiempo, anunció que probaría la dieta de algodón para uno de sus desfiles. A mediados de 2012, la modelo Kira Dikhtyar, denunció en público las técnicas excesivas que emplean las modelos para no subir de peso, donde mencionó las bolas de algodón.

2- Hot dogs: En Estados Unidos se pensó que alimentarse durante tres días únicamente con hot dogs y helado de vainilla, conseguiría bajar cuatro kilos. Claramente esta dieta no tiene resultados positivos y, por el contrario, los norteamericanos que se atrevieron a probar esta dieta aumentaron tres kilos. Apareció en 2008, pero no causó gran revuelo.

3- La orina de una mujer embarazada: Beber cada mañana un vaso de orina de una mujer embarazada, sería una fórmula eficaz para bajar de peso. Se cuenta que el asco que esta dieta ocasionaba en sus seguidores, los mantenía sin apetito durante todo el día cumpliendo su misión de perder kilos.

4- Sólo alcohol: En 1086, el Rey de Inglaterra, Guillermo el Conquistador, habría creado una dieta donde sólo se permitía consumir alcohol. Al tomar la determinación, engordó demasiado, por lo que le fue imposible volver a montar su caballo e incluso se dice que al morir no entraba en un ataúd normal. Esta extraña dieta puede causar un severo daño hepático, alcoholismo y un deterioro generalizado del cuerpo, además de un evidente sobrepeso.

5- Lombriz solitaria: Comer huevos de lombriz solitaria puede parecer una idea muy rara y audaz. Sin embargo, fue una práctica común a comienzos de 1900. Las personas ingerían los parásitos en forma de píldoras. De esta manera se esperaba que las lombrices crecieran al interior de los intestinos y provocaran la pérdida de peso. La gente consumía pastillas antiparásitos hasta que alcanzaban su peso ideal. Sin embargo, esto causaba muchos dolores y efectos colaterales.

6- Azul: El color azul sería el supresor natural del apetito. Hay quienes comen en platos azules para ingerir menor cantidad de alimentos. Rodearse de este color ayudaría en el camino a perder peso. De hecho, en 2012, la empresa japonesa Yumetai, creó anteojos con cristales azules para disminuir el apetito de la persona cuando esté frente a un plato de comida. El inventó causó gran interés en el país. Todo esto ocurre porque son muy pocos los alimentos que tienen el azul como pigmento natural, por lo que no despierta el hambre. Algunos incluso preparan comida azul con colorante para alimentos.

7- Graham: El presbiteriano estadounidense, Sylvester Graham, promovió a mediados del 1800 el consumo de verduras y vegetales como dieta única. Él argumentó esta alimentación, además por lo saludable, por considerarla como reductora de “pensamientos impuros” y como método para evitar la masturbación. Las críticas no tardaron en llegar y finalmente su dieta quedó atrás.

8- Tipo Sanguíneo: Durante la década del noventa, Peter d’Adamo, médico estadounidense, creó la alimentación basada en el tipo de sangre de cada persona. En 1995 publicó el libro “Grupos sanguíneos y alimentación” donde explica su método. Comiendo los productos adecuados, se eliminarían las toxinas y elementos dañinos para el organismo. Las personas con tipo de sangre O, serían más resistentes, por lo que deberían consumir carnes de vacuno y pescados. Para el tipo A sería recomendable ingerir alimentos de soya, frutos secos y semillas. En cambio, el tipo de sangre B acepta mejor cualquier tipo de carne a excepción del pollo. El tipo AB, finalmente, aceites y comidas que estimulen la digestión. Esta forma de hacer dieta sigue vigente hasta hoy.

9- Oler manzana, plátano y menta: Sentir el aroma de estos alimentos ayudaría a engañar al apetito. Alan R. Hirsch, investigador del olfato y el gusto de Chicago, realizó una investigación en 300 personas, donde determinó que tanto la menta, como el plátano y la manzana son los productos que más satisfacen a las personas, reduciendo el apetito. Esto provocó que Hirsch publicara en 1998, el libro “Scentsational weight loss”, pudiendo difundir su idea para bajar de peso.

10- Comer por la nariz: Para las novias, hace poco más de un año, surgió una dieta que permite controlar su peso para el día del matrimonio. Comer por la nariz, a través de una manguera conectada durante diez días ininterrumpidamente, permitiría alimentarse aún cuando la boca no reciba comida. Este sistema fue creado por el médico norteamericano Oliver di Pietro y el costo es de 1500 dólares (más de setecientos mil pesos chilenos). El sistema es conocido mundialmente como KE (Ketogenic Enteral).