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No es llegar y ponerse productos, sino que es importante seguir ciertas guías para que la piel no resulte afectada. De hecho, ¿sabes realmente lo que es el contorno de ojos?

Por M. Francisca Prieto, Emol
Ma. 22 de enero de 2013, 08:00
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La mayoría de las mujeres tienen una rutina de belleza. Limpian su rostro, y se aplican cremas u otros productos convencidas de que lo hacen todo bien. Pero muchas veces no es así y no saben que en lugar de cuidar su piel, la están perjudicando.

Para ayudarlas, Alejandra Nicolás, training manager de Estée Lauder, nos entrega algunos consejos. El primero de ellos es, como siempre, realizar una correcta limpieza antes de poner cualquier cosa sobre el rostro.

La experta destaca que este trabajo necesariamente debe hacerse con productos indicados para ello, en lugar de tomar el camino fácil y recurrir al agua y al jabón, ya que éstos retiran la capa hidrolipídica que tiene la piel, que la protege de las agresiones ambientales.

Por esto, lo aconsejable es elegir los productos de limpieza facial que ofrece el mercado y que pueden encontrarse en diferentes formatos: toallitas desmaquillantes, cremas, espuma, etc. Y luego es recomendable aplicar un tónico que retire cualquier exceso que haya quedado.

Una vez completado este paso, hay que continuar con la aplicación de los productos y, en este sentido, es fundamental elegirlos según el tipo de piel y el objetivo que se busque (hidratar, corregir, prevenir, etc.).

Nicolás resalta la importancia de tener claro que la piel no es una constante, sino que cambia todos los días como consecuencia de un sinnúmero de factores como el medio ambiente, las exigencias a las que se le somete y el tipo de alimentación que lleva la persona.

"Esto permite entender que puede ser que el tratamiento que alguien está usando hoy día sea el indicado, pero que si su piel está en un estado distinto tenga que recurrir a otro tratamiento y después retomar el antiguo", afirma.

Asimismo, la experta sostiene que hoy se sabe que el envejecimiento no sólo se produce por factores cronológicos y hereditarios, sino que en él también influyen en un 80% las agresiones a las que está sometida la piel a causa del ambiente, tanto internas (por ejemplo, el consumo de anticonceptivos) como externas (como la exposición a los rayos ultravioletas).

Pero a esto además se ha sumado el factor mecánico. "Tiene que ver con el típico dicho de la abuelita: 'no se refriegue los ojos porque le van a salir arrugas'. Sí, eso es verdad. El tema mecánico en la piel, el estirar la piel, el tirarla con cera caliente, por ejemplo, indudablemente que también favorece el envejecimiento", afirma.

De ahí la importancia de aplicar los productos de manera correcta, es decir, siempre en forma gentil, teniendo en cuenta que la piel tiene un mecanismo de resistencia (elasticidad) que también se vence. "Si te refriegas los ojos constantemente, si te tiras la piel para maquillarte, etc., indudablemente que va a envejecer antes esa zona", asegura la experta.

Sin embargo, esto no es suficiente, ya que cada producto debe ser aplicado de forma específica:

- Sueros: penetran profundamente en la primera capa de la piel, con el objetivo de reparar. "Los sueros nutren y proveen a la piel de todo lo que necesita para estimular la producción de colágeno, elastina o de las fibras interiores, que son las que devuelven tonicidad, quitan arrugas, etc.", explica Alejandra Nicolás.

La experta agrega que este tipo de productos siempre deben ser utilizados en muy poca cantidad, ya que son de fórmula pesada, pero ligeros de textura, de manera que penetran y se absorben rápidamente.

"Normalmente traen un gotario. La persona debe aplicar una gota en cada zona del rostro (frente, mejillas y mentón), y debe esparcirlas con movimientos alisantes u horizontales hacia afuera", dice Alejandra Nicolás.

- Sueros para el contorno de ojos: la experta destaca que para la zona ocular no deben usarse los mismos productos que para el resto del rostro, esto porque allí la piel es sumamente delgada.

"Se debe aplicar una gota en el párpado inferior (zona de las ojeras), siempre evitando la raíz de las pestañas y nunca cerca del lagrimal; otra en la esquina externa y una última sobre la ceja", explica. La forma correcta de hacerlo es con la yema de los dedos como si se estuviera escribiendo en un teclado de computador, de adentro hacia afuera -para no arrastrar impurezas hacia el lagrimal- y sin estirar la piel.

Alejandra Nicolás enfatiza que "nunca en la vida" hay que aplicar productos entre la ceja y el párpado móvil. "Eso tiene una explicación: ahí solamente se pueden utilizar productos autorizados por oftalmólogos. Si se usa cualquier otro, éste -debido a la transpiración- baja hasta el ojo, entra a él y produce irritación", señala.

Un dato interesante es que los productos para el contorno de ojos también son muy efectivos en la zona de la boca, la cual presenta una mínima capacidad de retracción, tiene menos células adiposas, es más delgada, muy delicada y transparente. En este caso, la forma de aplicarlos es similar: siempre con la yema de los dedos hasta que el producto sea absorbido.

- Cremas: la experta sostiene que lo ideal es utilizar primero las de tratamiento (antiarrugas, reparadora, etc.) y luego la hidratante. También resalta la importancia de que al retirar el producto del envase, no se haga directamente con los dedos, sino con algún elemento desechable (un cotonito, por ejemplo) para así no contaminarlo con agentes externos.

"Se aplican en las cuatro zonas del rostro, y también en el cuello y el escote, con movimientos alisantes hacia afuera, si es una crema ligera, o movimientos circulares si es más espesa o untuosa", grafica Alejandra Nicolás.

En tanto, en la zona del cuello, la forma de aplicación es desde la oreja izquierda hacia la derecha y viceversa -"como abrazando el cuello"-, y en el escote en forma de abanico de un lado a otro, sin tirar la piel.

¿Sirven los golpes en la papada para que ésta no se ponga flácida? "Eso, suelta la piel", responde enfática la experta, y agrega: "Si se palmotea sin mover la piel de su lugar, sirve para tonificarla, pero si se palmotea y se tira hacia arriba, se está generando mecánica de envejecimiento".

- Bloqueador solar: según Alejandra Nicolás, a las mujeres a las que le preocupan los rayos ultravioleta, lo ideal es que utilicen cremas con factor de protección solar incluido, para no tener que agregar un tercer producto sobre los anteriores. Eso sí, advierte que ese tipo cremas son óptimas para usarlas a diario y protegerse en la ciudad, pero no para tomar baños de sol.

En caso de que sea necesario utilizar un bloqueador, éste siempre debe ser aplicado al final, con movimientos suaves y hacia afuera, y, por supuesto, evitando la zona de los ojos, la cual sólo se puede proteger con el uso de anteojos.