La gimnasia que corta la respiración: el método hipopresivo

Estos ejercicios reducen la cintura, regulan la respiración y mejoran la postura. Pero ¡cuidado! deben ser practicados junto a un instructor.

Carolina Canales
Lu. 04 de febrero de 2013, 08:25
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La expresión ‘entra el estómago’ para verse más esbelto, ahora toma más sentido. Con los ejercicios basados en la respiración y la gimnasia de la zona abdominal, puedes reducir tu cintura sin forzarla, además de tonificar todo tu cuerpo. Aunque no es una técnica nueva, los ejercicios hipopresivos están abriéndose cada día más espacio, especialmente entre las mujeres.

En sesiones de máximo treinta minutos, el cuerpo se reprograma a través de secuencias de ejercicios rítmicos. Con esto se acaban las malas posturas, dolores de espalda y hasta incontinencias urinarias. Para las mujeres en período post parto, es ideal. Tonifica la musculatura y recupera la figura.

El instructor de gimnasia hipopresiva y profesor de educación física, Rodrigo Arriagada, cuenta que “se trabaja mediante apneas espiratorias. Sin oxígeno dentro”. De esta manera se protegen los órganos, además de llevarlos a su posición adecuada. El aire es expulsado de los pulmones mientras se ejecutan las múltiples posturas existentes. Esta es la mayor diferencia en comparación con la tradicional gimnasia abdominal, pero también es el principal factor a considerar.

No se recomienda practicar la gimnasia hipopresiva sin supervisión de un especialista. “Uno puede tener una percepción del cuerpo, de que está bien posicionado, pero no lo está. Nosotros trabajamos con una postura muy buena, corregimos todos los vicios posturales con este ejercicio”, explica Arriagada.

La sesión debe ser impartida por un instructor certificado. Kinesiólogos, fisioterapeutas o profesores de educación física expertos en hipopresión, que hayan cursado la capacitación, están en condiciones de trabajar este método. En Chile, la primera preparación formal se realizará en abril de este año, donde el máster de Latinoamérica, Jorge Viera, estará a cargo de formar a nuevos instructores.

Los ejercicios pueden realizarse sin problemas desde los quince años. Con los niños hay prácticas recientes que los incorporan, pero la dinámica cambia. Arriagada señala que “se puede hacer igual, pero debe ser un trabajo más específico y mucho más liviano de lo que sería un entrenamiento hipopresivo”.

El método está contraindicado solamente para personas hipertensas, embarazadas y quienes tengan alguna lesión muscular o interna en la zona abdominal. El ritmo cardíaco acelerado durante la sesión podría ser perjudicial.

“Como se trabaja en apnea respiratoria, nuestro ritmo cardíaco se acelera. Entonces una persona hipertensa podría realizarlo, pero con un terapeuta”, aconseja Rodrigo Arriagada. Asimismo, las personas que sufren incontinencia urinaria o prolapsos, también deben acudir a un kinesiólogo o fisioterapeuta antes de comenzar a practicar ejercicios hipopresivos.

Formas de practicarlo

Existen dos grandes tipos de ejercicios hipopresivos. Estáticos y dinámicos. Para saber cuál es el más recomendable para cada persona, es necesario realizar un estudio individual en base al estado físico y de salud.

La edad, el sedentarismo y la mala práctica de ejercicios físicos, ocasiona un desgaste muscular, acortamiento de algunos músculos y el alargamiento de otros y curvas en la columna. Así, la zona del abdomen se engruesa y la postura empeora radicalmente. Pero en todas las personas esto sucede en formas y ritmos distintos, por lo que el chequeo médico previo es fundamental.

Un ejercicio estático de baja complejidad, es ponerse de pie, con los pies separados por unos veinte centímetros y luego semiflexionar las rodillas. Las manos deben posarse sobre las rodillas, con los dedos y las muñecas extendidas. Posteriormente, hay que botar todo el aire y entrar el abdomen lo más posible hasta llegar a una apnea espiratoria. Tras diez o veinte segundos en ese estado, se vuelve a respirar. Esta postura se repite hasta completar un máximo de diez minutos.

Por otro lado, el método hipopresivo también tiene una función deportiva. En el alto rendimiento, los deportistas consiguen subir el nivel de la eritropoyetina, que es la hormona que incrementa la cantidad de glóbulos rojos, regulan la respiración por la relajación del diafragma.

Tanto en lo estético como en lo deportivo, “se pueden realizar sesiones intensivas de alrededor de una hora, hora y media, pero en cuanto a las posiciones, son todas muy efectivas. Dependiendo de la persona va a tener más sensación con una que en la otra”, comenta el experto en hipopresión, Rodrigo Arriagada.

Sin experiencia o instrucción, se pueden producir lesiones, malas posturas de la espalda y complicaciones generales en el cuerpo. Pero con responsabilidad, la práctica de la gimnasia hipopresiva no implica riesgos.