Descubre los ejercicios faciales que retrasan la aparición de las arrugas

Algunos los llaman fitness para el rostro y otros yoga facial. Pero sea cual sea el nombre que reciban, lo bueno es que al practicarlos evitarás recurrir a otras soluciones más invasivas.

Por M. Francisca Prieto, Emol
Ma. 05 de febrero de 2013, 08:24
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¿Al mirarte al espejo has notado que uno de tus párpados está más caído que el otro? ¿O que de tanto levantar las cejas en señal de sorpresa las líneas ya se marcaron en tu frente? ¿O que las "patas de gallo" poco a poco están dejando su huella alrededor de tus ojos?

Quizás ya has probado de todo para solucionarlo, como cremas, sérum, mascarillas y uno que otro tratamiento estético. Y ahora estás pensando en algo más invasivo, como inyecciones de toxina botulínica, de ácido hialurónico o incluso una cirugía. Pero antes de que te decidas, debes saber que existe algo más que puedes intentar: ejercicios para el rostro.

Sí, aunque no lo creas poner en movimiento la musculatura de la cara o adoptar ciertas posiciones corporales ayudan a retrasar la aparición de las arrugas o, si ya las tienes, evitar que sigan proliferando. René Espinoza, director de la Academia Chilena de Yoga, explica que esto se debe a que existen diversas técnicas que aumentan la irrigación sanguínea en el rostro y, por lo tanto, éste se ve más jovial, más sano y más alegre.

Eso sí, Espinoza rechaza hablar de yoga facial. "El yoga es un sistema de crecimiento personal que abarca todas las instancias del ser humano, entonces no es que exista un yoga que tenga apellido", enfatiza.

"El yoga lo que efectivamente hace es otorgar un bienestar físico a quien lo practica. Y dentro de eso, efectivamente, el hecho de que aumente la irrigación sanguínea al rostro, previene el envejecimiento", agrega.

He ahí la razón -sostiene- de por qué los yoguis generalmente representan menos edad que la que realmente tienen, así como también tienden a ser más longevos, a estar más sanos y a tener más energía en comparación a una persona que no practica una actividad física.

Pero, ¿qué ejercicios específicos pueden ser calificados como "antienvejecimiento"? René Espinoza afirma que uno sencillo de realizar en casa es la tradicional postura de la vela (recostarse sobre la espalda, extender las piernas hacia arriba y sujetarlas con ambas manos desde las caderas). "La postura de la vela es una postura invertida, no es complicada, y lo que hace es aumentar la irrigación sanguínea al rostro y, por lo tanto, hay un beneficio a nivel facial", afirma.

Otro camino para aumentar la irrigación sanguínea en el rostro es relajarlo y realizarle un masaje.

Frente al espejo

Aunque René Espinoza reitera que no es posible hablar de yoga facial, una estadounidense opina absolutamente lo contrario. Annelise Hagen es especialista en Hatha Yoga, Yoga Vinyasa, y yoga para la fertilidad y el balance hormonal, pero también es considerada como la "inventora" del yoga facial.

Según contó a la revista "Time", comenzó con esta disciplina cuando se dio cuenta de que sus estudiantes practicaban yoga, pero a la vez acudían a lugares para someterse a inyecciones de toxina botulínica. Y para ella ése no era el espíritu del yoga.

Así que decidió instaurar un curso y, además, publicar el libro "Yoga facial: Elimina las arrugas naturalmente", un régimen de ejercicios antienvejecimiento que las mujeres pueden realizar en cualquier momento y lugar, y sólo en algunos minutos.

El principio detrás del texto es el siguiente: los músculos del rostro no son diferentes de los del resto del cuerpo y si no se ejercitan, se volverán débiles y flácidos.

Según aseguró Annelise Hagen al sitio Howdini.com, sus ejercicios estimulan la producción de colágeno y elastina, pero también tonifican y levantan los músculos del rostro, lo que ayuda a combatir las arrugas.
A continuación describimos algunos de los ejercicios que propone la estadounidense. Es aconsejable realizarlos frente a un espejo:

Para reducir las arrugas de la frente:

Inhalar profundamente y exhalar abriendo los ojos y la boca, y sacando la lengua de manera exagerada, hasta que no quede aire en los pulmones.
Otra alternativa es subir y bajar las cejas de manera repetida, pero ubicando las manos en ambos extremos de la frente para hacer más resistencia.

Para la arruga que se produce al fruncir el ceño, Hagen aconseja intentar juntar las cejas y luego, con la ayuda de los dedos índices, ayudarlas a que vuelvan a su posición.

Para dar firmeza al cuello y la papada:

Para fortalecer el músculo vertical que va desde la papada al pecho, la clave es contraerlo y relajarlo repetidas veces. Mientras se hace se puede sonreír.

Otra opción es inclinar la cabeza hacia atrás, mirar hacia arriba y lanzar un exagerado beso, alargando los labios.

Un tercer ejercicio, algo más complicado, es inclinar la cabeza hacia atrás, apretar la lengua contra el paladar, sonreír y tragar, todo al mismo tiempo. Se debe hacer con la cabeza siempre hacia atrás, primero a un lado, luego al centro y finalmente al lado contrario.

Para conseguir labios más gruesos:

La técnica más sencilla consiste en lanzar y lanzar besos por todos lados, simulando ser una estrella de cine. También puedes hacer como que soplaras anillos de humo.

Ambos ejercicios son igualmente buenos para evitar las líneas que se forman alrededor de los labios. En ese caso, Hagen también recomienda practicar lo que denomina una sonrisa neutral: llevar los extremos de los labios hacia las orejas, simular que se ríe a carcajadas y abrir los ojos de manera exagerada.

Para reducir las "patas de gallo":

Este ejercicio es un poco más complicado, ya que la clave está en pestañear con el párpado de abajo. Para darle resistencia, Hagen recomienda estirar un poco el ojo hacia la cien con el dedo índice. Puede realizarse alternando uno y otro ojo, o con los dos al mismo tiempo.

Para esculpir y levantar las mejillas:

Inhalar aire, guardarlo en la boca, ir pasándolo de mejilla a mejilla y luego botarlo.

Para reducir las líneas que se forman desde los extremos de la nariz hacia abajo, hay que mover la nariz tal como lo hacen los conejos, pero evitando mover las cejas. Para dar más resistencia, se pueden ubicar los dedos índices justo donde comienzan las líneas.