Premio Nobel plantea que antioxidantes no son tan efectivos para prevenir el cáncer

Según el doctor James Watson, quien se adjudicó el galardón de Medicina en 1962, estas sustancias incluso podrían aumentar ligeramente el riesgo de padecer la enfermedad.

Emol
Ju. 21 de febrero de 2013, 11:38
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"Consumir antioxidantes ayuda a prevenir el cáncer". No es extraño escuchar esta afirmación y seguirla al pie de la letra con tal de evitar padecer tan nefasta enfermedad. Sin embargo, como la ciencia evoluciona y lo que antes se creía bueno ahora parece ser malo, es posible que los antioxidantes no sean tan beneficiosos como parecen.

Así lo planteó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina James Watson en un artículo publicado por la Royal Society, en el que afirma que existe un gran número de estudios que han demostrado que los antioxidantes como las vitaminas A, C y E y el mineral selenio, no tendrían "ninguna eficacia evidente en materia de prevención del cáncer de estómago o en el alargamiento de la vida”.

En cambio, el médico sostiene que al parecer éstos acortan ligeramente la vida de aquellos que los toman, y que la vitamina E puede ser particularmente peligrosa.

A juicio del descubridor (junto a otros científicos) de la estructura de la molécula de ADN, gran parte de la intratabilidad en la última etapa del cáncer puede surgir a partir de la alta presencia de antioxidantes en el organismo. Por lo tanto, afirma que ante esta evidencia se deduce que los antioxidantes pueden causar más cánceres que prevenirlos.

Otra eminencia científica, el profesor Nic Jones del Cancer Research UK, concuerda con esta afirmación, en el sentido de que sus estudios mostraron que los antioxidantes fueron efectivos para la prevención del cáncer en las personas sanas, pero concuerda con que pueden aumentar ligeramente el riesgo de la enfermedad.

Por este motivo, el doctor Watson sostiene que las vitaminas y los minerales deben ser obtenidos sólo a través de una dieta sana, y equilibrada y no tomando suplementos.

¿Es posible que hagan mal?

Lissette Duarte Silva, nutricionista de Clínica Santa María, explica que la función de los antioxidantes es ayudar a neutralizar a los radicales libres, evitando que éstos produzcan daño al ADN de las células. De suceder esto, se generan  mutaciones y una eventual apoptosis o muerte celular.

De esta manera, cuando personas sanas consumen adecuadas cantidades de antioxidantes, el balance que se produce entre ellos y los radicales libres es favorable.

"Sin embargo, en presencia de cáncer y sus tratamientos, el efecto de los antioxidantes puede llegar a ser desfavorable, porque la gran mayoría de las terapias para el cáncer, tales como la radioterapia, quimioterapia y la terapia dirigida a los genes, dependen directa o indirectamente de los radicales libres para eliminar a las células cancerosas a través de la inducción de la apoptosis", sostiene.

De ahí que se pueda entender la afirmación del Premio Nobel sobre la incidencia negativa de los antioxidantes en el tratamiento contra el cáncer, ya que las células cancerígenas en fases avanzadas de la patología -comenta Lissete Duarte- tienen frecuentemente múltiples copias de oncogenes que promueven el crecimiento y división celular.

"Estos oncogenes estimulan a la célula tumoral a producir altos niveles de antioxidantes, que bloquean las terapias oxidantes, es decir, destruyen radicales libres e impiden la inducción de la muerte celular”, explica la especialista en nutrición.

La polémica

De todas maneras, la ciencia está dividida y se encuentran diferentes posturas a favor y en contra sobre la ingesta de antioxidantes, pues todavía faltaría más estudios para asegurar o desmentir que el uso de ellos por pacientes con cáncer promueve más que detienen la enfermedad.

"Aún no hay evidencia suficiente para demostrar que la suplementación con antioxidantes, multivitamínicos y minerales prevengan el cáncer o reduzcan la mortalidad a causa de esta enfermedad", agrega Lissette Duarte.

Es más, la experta coincide con el Premio Nobel y cuenta que hoy muchos especialistas sugieren que el uso de suplementos de antioxidantes en pacientes oncológicos con tratamientos de radioterapia o quimioterapia, sea suspendido o bien estrictamente supervisado por el oncólogo tratante.

Por otra parte, añade que tanto en pacientes con cáncer como en la población general, no es adecuado suspender el consumo de frutas y vegetales que contienen antioxidantes, debido a que estos alimentos si se consumen en cantidades adecuadas, aportan antioxidantes en niveles que no resultan nocivos para el organismo.

"Es que muchas veces por desconocimiento se consumen altas dosis de una o más vitaminas sin prescripción médica, pues existe la creencia popular de que no son nocivas para la salud", afirma Lissete Duarte.

Por eso, anima sí o sí a consumirlos en las comidas y reducir de esa forma, el riesgo de contraer cualquier enfermedad.