¿No responde tus mensajes? No te desesperes y aprende cómo obtener respuesta

Descubre cómo hacer que el hombre que quieres conquistar te conteste más rápido y dejes atrás esas terribles ansias.

Carolina Canales H.
Vi. 29 de marzo de 2013, 07:00
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‘Enviar’. Ahí comienza esa detestable y larga espera. Cuando por fin te decides a tomar el celular y escribirle algo al hombre que te interesa, tienes muchas opciones. WhatsApp, Facebook, Twitter o los clásicos mensajes de texto. Sin embargo, ninguna garantiza una respuesta inmediata y los segundos, minutos u horas donde no hay respuesta pueden enloquecerte.

“Algunos hombres piensan que responder inmediatamente sería mostrarse demasiado interesado y eso podría ser contraproducente, sería una especie de ‘técnica de conquista’”, aclara la psicóloga clínica Loreto Bórquez.

El primer paso para que la notificación de entrega e incluso la de mensaje leído no te afecten, es continuar con tu vida. Quizás él está durmiendo, trabajando, sin batería o señal, lejos de su celular o simplemente quiere tomarse un tiempo antes de contestar. Mientras, haz lo tuyo.

“Todos tenemos nuestros tiempos y labores cotidianas. Suponer que el otro "debe" respondernos de inmediato, es valorar poco sus quehaceres”, señala el psicólogo y terapeuta de parejas Antonio Godoy, director del Centro de la Persona, la Pareja y la Sexualidad (CEPPAS).

“Desde la ansiedad se llevan a cabo conductas impulsivas, tendientes a satisfacer la propia tranquilidad o sensación de seguridad, perdiendo de vista el proceso del otro y que las relaciones son resultado de lo que ambas personas van construyendo con el tiempo”, comenta la psicóloga y terapeuta de parejas Daniela Becerra.

Acá te entregamos una serie de tips para ayudar a que cada uno de tus mensajes sea respondido con cierta rapidez y para que no seas tú la que falle en el intento de comunicarse.

Seguridad ante todo: Lo más probable es que sea él quien envíe el primer mensaje, pero si tienes la iniciativa de ser tú, no preguntes si te recuerda ni te identifiques. Con toda confianza sólo salúdalo. Si no tiene tu número registrado responderá de todas maneras para saber quién es. De lo contrario, continuará la conversación.

 Precisa y concisa: Lo peor que puedes hacer es enviarle muchos y larguísimos mensajes. Trata de ser breve, de resumir tu idea y asegúrate de entablar una conversación a través de temas interesantes. Él no puede pensar que te faltan ideas para conversar. Puedes hablarle de cosas que a él le gustan, pero no exageres o se sentirá acosado. Mándale la menor cantidad de mensajes posibles para que despiertes en él el interés en saber de ti.

Sólo dos chances: No insistas si ya le enviaste dos mensajes y no hay respuesta. “Insistir muestra ansiedad y no necesariamente tiene que ver con la premura de una respuesta. ¿Necesitamos realmente una respuesta inmediata? Uno puede comunicarle al otro que la ‘ausencia de respuesta’ es un no”, dice Godoy. También debes conocerte a ti misma, porque “si la mujer insiste y no hay respuesta, puede que se sienta rechazada, o en el caso de que no haya proyectado mucho en él no le de importancia”, dice Bórquez. Mucho menos debes perseguirlo por todas las redes sociales y su celular hasta que por presión responda en alguna. “Si es algo urgente, insistamos, pero no al punto de saturar el teléfono de mensajes”, agrega el terapeuta.

Responde con calma: Lucha contra la emoción de recibir su respuesta y volver a escribirle nuevamente. Tómate tu tiempo para saber qué dirás, para que no se note que estás muy atenta al teléfono. Evita equivocarte con un mal texto y cortar la comunicación. Cuando su respuesta no sea de tu agrado, hazlo esperar más para que se dé cuenta sin que tengas que usar palabras.

No propongas salidas: Si no lo conoces bien y lo vas a invitar a salir, llámalo. Demuestra todo tu carácter y enfrenta tu miedo a un posible ‘no’ con seguridad y confianza. Y antes de hacerlo, envíale un mensaje durante los días previos a la propuesta. Si ya agendaste una cita, pero necesitas cancelarla, también es mejor que hables con él por teléfono para no parecer grosera.

Cuidado con presionarlo: Al principio no le mandes fotos ni frases muy comprometedoras, porque podría pensar que te obsesionas fácilmente. Toda relación tiene sus procesos y no es conveniente apresurarlos. Tampoco trates de ‘controlarlo’. Si no se conocen lo suficiente es normal que no debas saber dónde estuvo durante el día.

Pon el fin de la conversación: Mantén la comunicación por unos 4 ó 6 mensajes y luego dile que estás ocupada. No gastes todo tu tiempo ni el de él en los mensajes. Si en caso opuesto, él se despide antes, no le insistas y deja que él inicie una nueva cadena de mensajes.

Asume la posibilidad de que no conteste: Ten muy presente que por el sólo hecho de enviarle un mensaje, el hombre no tiene ninguna obligación de responderlo… sean cuales sean sus motivos. Lo importante es que no trances tus actividades ni tu dignidad, pero aprende de igual modo a tolerar la tardanza. Antonio Godoy sostiene que “todos tenemos nuestros límites. A mí, personalmente, me parece aceptable esperar un día, si no es algo urgente”. Loreto Bórquez agrega que “más tiempo podría denotar desinterés o que la respuesta se produzca dado que no ha aparecido nada mejor”.

No detengas tu vida: Es muy insano que detengas tus actividades por estar pendiente del teléfono y revises cada un minuto todas tus aplicaciones y redes sociales para ver si entregó alguna señal de vida. Recuerda que la que importa eres tú. “Recomiendo poner atención a lo que ‘yo’ voy sintiendo a partir de lo que va pasando en esa relación, pues las propias emociones son la mejor brújula”, aconseja Becerra. Entonces, si luego de un tiempo suficiente no contestó, supéralo y enfócate en otra cosa. Además, que no conteste un mensaje no significa necesariamente que esté desinteresado.

Reconoce el desinterés: “Un evento –golondrina- no ‘hace verano’. Pero 10 eventos donde evita contestar, puede ser una muestra”, sostiene Antonio Godoy, refiriéndose a cómo darse cuenta de que el hombre que pretendes no tiene interés. En tanto, Daniela Becerra indica que “por mucho que una mujer crea desplegar una "buena estrategia", esto es sólo su 50% de participación en la construcción de la relación y el otro 50% escapa a su control, ya que depende del contexto y expectativas del otro”. Si ante la insistencia no contesta, da vuelta la página y supera el momento.