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Columnistas

Por Felipe Núñez

Portero y capitán de Palestino. Pronto a titularse como periodista.

¡Chi chi chi, lelele viva Chile!

Hay mucha expectación con lo que pueda hacer nuestra selección en la presente Copa  América, y claro, hay razones de sobra para ilusionarse, por cierto, como lo hacemos siempre.

Sánchez,  hoy por hoy,  nuestro “chiche” más connotado es pretendido nada menos que por el Barcelona, el mejor equipo del mundo. Su compañero y, figura en Udinese, Mauricio Isla,  también está presente en Argentina. Otro embajador de lujo, es Vidal, que en contra de mi escepticismo ha logrado consolidarse y ser pieza fundamental en Alemania. Claudio Bravo, el capitán de esta selección, si bien no juega en uno de los grandes de España (cosa de tiempo) ha sido de los más regulares en la "Roja" estos últimos 3 años. Esto por nombrar algunos, porque hay muchos más para destacar.

Esta situación podría haber sido de ensueño en versiones pasadas de esta vetusta copa, donde a lo más teníamos un par de jugadores que hacían noticias en ligas competitivas. Hoy, la mayoría juega en el extranjero. Por lo tanto, es legítimo nuestro derecho a soñar. Eso no quiere decir que ya seamos campeones, y creer que porque Argentina y Brasil no lucieron en sus respectivos debut, sea entrar y celebrar. No. Eso es lo que debemos evitar.

Hoy, con selecciones cada vez más parejas  pesa menos la camiseta y,  hace  más probable poder quitarle el cetro a los grandes. Ejemplo de aquello, fue el impensado empate que logró Bolivia y Venezuela ante los siempre favoritos.

Sed de gloria,  buen fútbol y, por sobre todas las cosas,  convicción, podrán hacer que este grupo de jugadores capitalice todo con algún logro, y cómo dice mi amigo el Tano, solo estamos a 5 partidos de la gloria.

Como jugador y amante de este deporte, espero ver buen fútbol, y que aparezca lo mejor de las estrellas sudamericanas. Los Forlán, Suárez, Messi, Sánchez, Bravo, Falcao, Pato, Neymar, Barrios, Santa Cruz, Farfán, y los que al finalizar el certamen, se hayan sumado al selecto grupo del balompié.

 Sería el escenario perfecto para poder alcanzar la copa que por siempre nos ha amagado.

¡Vamos Chile!