SANTIAGO.- Para el obispo de San Bernardo, monseñor Juan Ignacio González, las acusaciones por abuso sexual en contra del sacerdote Antonio Órdenes son "un hecho desgraciado". Sin embargo, pidió que este caso no empañe a la Iglesia como institución y como "garante moral de muchas cosas".
"Un hermano obispo ha cometido esta transgresión grave, y sobre todo, no lo sabemos exactamente, pero se trata de una persona afectada que merece todo nuestro respeto y por lo tanto nuestra preocupación", dijo el religioso a radio Agricultura, agregando que la renuncia de Órdenes a su cargo como obispo de Iquique "nos da mucho dolor" y que ahora resta esperar lo que ocurra con el proceso canónico en su contra.
"Es muy fácil escandalizarse de la Iglesia por los errores de algunos miembros de la Iglesia, es como escandalizarse en una familia por los errores de algunos miembros de la familia. Eso no ocurre y es curioso, ahí hay siempre misericordia, hay perdón, hay razones. En el caso de la Iglesia no, pero yo entiendo porque la Iglesia se supone que es la garante moral de muchas cosas, y por eso es que es tan grave", indicó.
"Atención de dispararle a la bandada, porque se trata de hechos puntuales gravísimos, que nadie desconoce, pero no afectan la esencia de la Iglesia", agregó.
Finalmente, monseñor González sostuvo que quizás sea necesario ponerle aún "más ojo" a lo que sucede al interior de la institución, aunque recalcó que se están haciendo todos los esfuerzos para terminar con los casos de abusos a menores.