Nuevo estudio culpa a Celco por la muerte de cientos de cisnes

Científico Sandor Mulsow de la Universidad Austral demostró que el sulfato que vierte la planta de celulosa provocó que el alimento de las aves, el luchecillo, no hiciera fotosíntesis y muriera.

21 de Junio de 2006 | 12:24 | Rodrigo Obreque, El Mercurio en Internet


El investigador Sandor Mulsow.
El investigador
El autor de la publicación, Sandor Mulsow, es geólogo y doctor en Geología y Oceanografía Geológica.

Trabajó 10 años como experto en contaminaciones marinas para la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Fue uno de los investigadores que participó del "Estudio sobre el origen de mortalidades y disminución poblacional de aves acuáticas en el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, en la provincia de Valdivia", que la Universidad Austral de Chile (UACh) realizó por encargo de Conama para conocer las causas de la masiva muerte y migración de cisnes de cuello negro, taguas y tagüitas en ese humedal protegido por la convención internacional Ramsar.

Actualmente es director del Instituto de Geociencias de la UACh y acaba de ser nombrado consultor de Naciones Unidas para el continente africano en temas medioambientales.


VALDIVIA.- Un revelador informe establece que las 40 toneladas de sulfato que la planta Valdivia de Celulosa Arauco y Constitución (Celco) vierte cada día al río Cruces fueron las responsables de la muerte y migración masiva de los cisnes de cuello negro del santuario de la naturaleza "Carlos Anwandter".

Así lo concluyó un estudio independiente dirigido por el geoquímico Sandor Mulsow, director del Instituto de Geociencias de la Universidad Austral (UACh), que fue financiado con aportes de Fondecyt y del Núcleo Milenio Forecos.

Se trata del estudio más concluyente publicado hasta ahora sobre la muerte de los cisnes y es el primero que vincula directamente a la empresa con este hecho, que ha motivado múltiples reacciones a nivel nacional e internacional.

El paper, cuyo contenido se adelanta en exclusiva, se titula "Incompatibility of sulphate compounds and soluble bicarbonate salts in the Cruces River waters: an answer to the disappearance of Egeria densa" ("Incompatibilidad de compuestos de sulfato y sales de bicarbonatos solubles en aguas del Río Cruces: una respuesta a la desaparición de Egeria densa (luchecillo)"). Fue publicado ayer por la prestigiosa revista científica estadounidense "Ética en Ciencias Ambientales y Políticas", categoría ISI.

El estudio explica que el principal alimento de los cisnes en el santuario, el luchecillo (Egeria densa), desapareció debido a que las altas concentraciones de sulfato evacuadas por la industria de celulosa hicieron disminuir el bicarbonato de calcio necesario para que obtenga dióxido de carbono (CO2), que le permite hacer fotosíntesis.

"Como el luchecillo no pudo hacer fotosíntesis, murió de hambre, pues se alimenta de esa forma. Y eso, a su vez, provocó que los cisnes también murieran de hambre", precisó Mulsow.

Al científico le preocupa que la empresa siga derramando sus residuos industriales líquidos (riles) en el humedal, pues opina que eso aumenta la catástrofe ambiental y pone en peligro la vida de otras especies y, a futuro, la salud humana. "El santuario no se recuperará mientras Celco siga funcionando allí. La lógica indica que el Gobierno debe cerrarla", apuntó.

Más sulfato, menos bicarbonato

En abril de 2005, otro equipo científico de la UACh –en el que participó Mulsow-concluyó que los riles de Celco mataron al luchecillo, principal alimento de estas aves. El informe, encargado por la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama), indicó que desde que la industria se puso en marcha, en febrero de ese año, empeoró la calidad del agua del humedal y desaparecieron las aproximadamente dos mil hectáreas de luchecillo que había allí.

Pero el estudio no dejó claro –y eso le valió críticas de investigadores de otras universidades y de técnicos de la empresa- de qué forma los riles provocaron la muerte del luchecillo.

Según Mulsow, su estudio fue realizado precisamente para despejar ese misterio. "Nos preguntamos cuál fue el motivo por el que murió el luchecillo y no otras plantas como los juncos, totoras o nenúfares, que continúan viviendo en el santuario".

Para salir de dudas, a fines de febrero realizó monitoreos de CO2 y sulfato junto a su equipo de investigación en 11 estaciones. Dos de ellas estaban ubicadas aguas arriba del ducto por el que Celco vierte sus riles, una tercera se instaló luego del ducto, seis fueron puestas en el santuario y las dos restantes, en el río Calle Calle.

"Los resultados muestran que existe una relación inversa entre la cantidad de sulfato y la concentración de bicarbonato. Donde existe más sulfato hay un 36 por ciento menos de bicarbonato. Donde no hay bastante bicarbonato no hay Egeria densa (luchecillo)", puntualizó Mulsow.

En el laboratorio

Tras obtener ese resultado, se experimentó en acuarios con muestras de luchecillo saludable colectadas en el río Calle Calle, que se sometieron a tres diferentes concentraciones de sulfato.

Los investigadores concluyeron que la fotosíntesis de la Egeria densa se detuvo al ser expuesta a las concentraciones que Celco declaró que vierte al río Cruces, y que el bicarbonato disminuyó en más de un 30 por ciento.
"Ese porcentaje es suficiente para impedirle hacer fotosíntesis", indicó Mulsow.

El científico explicó que, a diferencia de las totoras o los juncos, el luchecillo es una planta que vive sumergida y que, debido a la importante concentración de oxígeno en el agua necesita concentrar CO2 en sus células para hacer fotosíntesis, el que consigue gracias al bicarbonato de calcio presente en el agua.

Dijo que no existen dudas de que el sulfato que hizo disminuir la cantidad de bicarbonato proviene de Celco.

Ello, puesto que experimentos realizados entre 1987 y 1992 y en 1995 en el puente Rucaco, un kilómetro aguas abajo de la salida del efluente de la planta, indican que los niveles históricos eran de 0,6 milígramos de sulfato por litro, mientras que tras la puesta en marcha de la planta esos niveles aumentaron hasta siete veces.

Desde Celco, en tanto, anunciaron que están analizando el estudio y que probablemente esta tarde emitirán un pronunciamiento al respecto.
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