Entre las mejores frases que la prensa ha publicado de Michael Schumacher, una lo retrata de pies a cabeza: “He nacido para competir”.

El piloto alemán nació el 3 de enero de 1969 en Hürth-Hermülheim, aunque a los pocos meses de vida sus padres, Rolf y Elizabeth, decidieron trasladarse a Kerpen-Manheim, un pueblo cercano a Colonia. Fue ahí donde Schumi desarrolló su amor por lo autos, pero especialmente su adicción a las competencias.

Perfeccionista y competitivo, Schumacher se subió por primera vez a un monoplaza cuando recién tenía 4 años (1973). Fue un kart y tanto le gustó, que su padre le construyó uno, utilizando el motor de una cortadora de pasto.

Sus días y años fueron pasando entre los estudios y sus hobbies, donde destacan el fútbol, esquiar y escuchar música de sus cantantes favoritos, Phil Collins, Michael Jackson y Tina Turner. Pero las tuercas no se movieron de la cabeza del germano.

Realizó estudios de mecánica pero lo suyo estaba en las pistas. Había nacido para competir.

Su debut de produjo en 1983, en la Fórmula Kart Junior alemana, y en 1991 estuvo por primera vez al mando de un F-1. Fue con un Jordan-Ford en el GP de Bélgica, carrera que lo recoronó este fin de semana como el piloto que más campeonatos ha conseguido (siete). El germano fue séptimo en la grilla de largada, pero no pudo dar ni una vuelta debido a problemas en el embrague. Fue su debut y despedida porque Benetton lo fichó enseguida.

Otro paso importante en la vida de Michael Schumacher fue contraer matrimonio con Corinna Betsch tras una larga relación amorosa. Juntos desde el 1 de agosto de 1995, han tenido dos hijos: Gina Maria (19 de enero de 1997) y Mick (22 de marzo de 1999).

Schumacher reside en Vufflens Le Chateau, Suiza, donde organiza su vida en torno a su familia y los autos. ¡Qué duda cabe!

Porque además de cuidar religiosamente su físico con sesiones en el gimnasio y una dieta donde destaca el agua mineral y el jugo de manzana, el piloto de Ferrari dedica mucho tiempo a sus autos: dos Ferrari, un Lancia y un Fiat 500 de colección.

Sus ingresos rondan los 72 millones de dólares anuales, pero los que lo conocen hablan de su humildad y preocupación por los desvalidos. Sí se traslada en un jet de su propiedad, pero lo hace más para acortar los tiempos de viaje. Sólo así puede dedicarle tiempo a los partidos de fútbol benéficos que organiza periódicamente y visitar a los suyos en Alemania.