* Lo básico es haber dormido bien y comido algo liviano y, en el camino, descansar cada 200 kilómetros o cada dos horas.
Llegó el inicio de las vacaciones, lo que para muchos significa viajar en auto. Y no son pocos los que lo hacen a puntos bastante lejanos, incluso al extranjero, debiendo manejar durante horas, lo que puede traer una serie de problemas físicos que pudieran ocasionar algún accidente.
Y eso de "lejano" es relativo, ya que depende de la percepción de cada cual. Algunos, que poseen buena resistencia, encuentran que pueden hacer sin problemas el trayecto de Santiago a La Serena o Concepción, ambas ciudades distantes a unos 500 kilómetros, o más lejos todavía, de un tirón. Para otros, en cambio, será difícil porque se cansan o se aburren de manejar.
Cualquiera sea el caso, para una conducción segura en esas circunstancias lo primero que podría tomarse en cuenta es conocer los propios hábitos tras el volante, lo que sin embargo puede resultar engañoso. De ahí que los expertos señalen pautas para reducir las probabilidades de imprevistos desagradables.
En primer lugar, dejar preparado el viaje el día anterior, de manera de no olvidar nada. Esto busca que detalles de último minuto no nos alteren el ánimo cuando vamos a tomar el volante. Además, hay que manejar descansado, lo que implica dormir ocho horas o, en el peor de los casos, un mínimo de seis, ya que la fatiga afecta los reflejos.
Alimentación y calor
El cuerpo también se cansará luego si hemos comido demasiado o ingerido alimentos pesados o con mucha grasa, lo que además provoca somnolencia. Por esto, el típico asado previo al final de vacaciones no hace nada de bien. Al contrario, lo óptimo es un buen desayuno, si se inicia el viaje en la mañana. Y, en la tarde, se recomienda esperar dos o tres horas después del almuerzo. Si se durmió una siesta, mejor.
Para evitar el calor inmediato dentro del vehículo, el que tampoco es bueno para la conducción, mejor iniciar el viaje en la mañana. Si se sale en la tarde, encender el aire acondicionado al máximo antes de partir o asegurarse de que la máquina haya estado a la sombra.
Ya en camino, el consejo es hacer una pausa breve cada dos horas para estirar las piernas, caminar y tomar agua para evitar la deshidratación y dolores musculares u óseos, sobre todo lumbares. Dormitar además unos 10 o 15 minutos, ayuda.
Mucha atención si uno toma remedios, ya que hay algunos que provocan somnolencia, la que aminora los reflejos y la atención, altera la visión y la capacidad de juicio y genera mal humor y, por tanto, una conducta agresiva.
Las horas menos recomendables para iniciar viajes de más de tres horas son al comienzo de la tarde y de la noche.
Entre las señales de fatiga por conducción prolongada se cuentan la tensión y dolores en cuello y hombros, dificultad para enfocar la vista, párpados pesados, cabecear, bostezar a cada rato, calambres, desconcentración, soñar despierto, irritación, olvido de detalles de los últimos kilómetros recorridos, "pegarse" al vehículo de adelante, ignorar las señales de tránsito y carteles de avisos, zigzaguear. La deshidratación, que tampoco es buena, se detecta por sequedad debida al aire acondicionado o por transpiración, además de dolor lumbar. Para esto es recomendable poner una almohadilla o una toalla enrollada en la parte curva de la espalda.
Si a pesar de tomar las precauciones debidas igual lo sorprende la somnolencia, no use "trucos" para mantenerse despierto, como depender de la radio, sea con música fuerte o programas de conversación. O dejando la ventana totalmente abierta o cambiando la temperatura interior. Mejor alterne el manejo con otra persona, tome alguna bebida con cafeína (café, té, gaseosa) o párese a descansar o, derechamente, dormir.
Estado del vehículo
Descuidar los detalles básicos del auto en cuanto a su seguridad puede aumentar el riesgo de accidentes. De ahí que antes de partir hay que hacer un chequeo que incluya estado y presión de los neumáticos, frenos, luces bien graduadas, dirección sin desvíos ni ruidos extraños, limpiaparabrisas operando correctamente y carga acorde con la capacidad del vehículo; y revisar los niveles de aceite y agua.
Más información
• En Internet: www.conaset.cl; www.carabineros.cl
El Mercurio, jueves 05 de enero de 2006