* Para el que no la tiene clara, conviene ir donde un orientador profesional, aunque en internet algunas páginas ayudan gratis.
Se acerca la hora de dar la PSU, y muchos no tienen claro qué van a hacer con sus vidas; o les fue mal el año pasado y la carrera que eligieron no los llena y quieren una nueva oportunidad.
Estar desorientado en esa etapa de la vida es normal, y la confusión puede ser mayor si es de los muchos que se sienten forzados a lograr un título profesional, que supuestamente da más oportunidades y un mejor ingreso. Lo ideal es acudir a expertos en orientación, que ayudan a despejar la habitual divergencia entre gustos, aptitudes y presiones familiares.
Puede ocurrir que por mucho que a uno le atraigan las carreras científicas, si se ha tenido dificultades con matemática, física, química o biología, sería mejor olvidarse de ellas, aunque, según los expertos, uno de los primeros parámetros a considerar es preferir una carrera en que uno se sienta a gusto, incluso si hay limitantes laborales, y no otra sólo porque da más plata o estatus social, lo que a la larga puede ser frustrante.
Orientadores
Éstas son algunas de las paradojas que buscan dilucidar los orientadores vocacionales, cuyos honorarios están entre los $15 mil y los $30 mil si se forma parte de un grupo, como puede ser un curso. Si se pretende ir de manera individual, hay que pensar en unos $50 mil. El proceso dura dos o tres días y consiste en pruebas sicológicas y conversaciones con el profesional, que escarban más bien en el pasado del joven respecto de actividades en que se ha sentido más a sus anchas, y también se analiza su entorno familiar y social.
En internet hay sitios para conocer la vocación personal o al menos acercarse a ella. Los hay pagados y gratuitos, pero conviene preferir aquellos en que aparezcan quienes están detrás. Entre los primeros se cuenta orientacionvocacional.cl, que ofrece tests en persona o a través de la web para grupos o individuales, tras los cuales se hacen diagnósticos.
Pese a que dichas pruebas suelen indagar hacia el pasado, también hacen la proyección a futuro, como por ejemplo cómo se ve el interesado dentro de unos años en dicha actividad. También ayuda el conversar con quienes ya están estudiando o trabajando en ella para saber qué ramos son los más exigidos y los campos ocupacionales.
Cabe recordar que una gran cantidad de carreras requieren seguir estudiando y perfeccionándose más allá de la universidad o instituto, sea porque ciertas técnicas o herramientas van quedando obsoletos frente a otros nuevos o porque ha habido descubrimientos recientes que la van reorientando.
Conócete
Es importante conocerse a uno mismo. Hay preguntas que ayudan. ¿Qué actividad anterior me hizo sentir bien? ¿Me interesan los problemas de los demás? ¿Me gusta trabajar en equipo o solo? ¿Prefiero el campo o la ciudad? ¿Soy bueno ejecutando cosas con las manos? ¿Me interesa la gente? ¿Los ramos científicos? ¿Descubrir cosas nuevas?
Más información
• En Internet: www.educarchile.cl; www.orientacionvocacional.cl; www.universia.cl; www.centropsicologos.cl
El Mercurio, lunes 21 de noviembre de 2005