La Volkswagen Amarok experimenta su primera lavada de cara desde que fuera lanzada al mercado por primera vez en 2011. Se trata de una actualización en las áreas usuales: algo de estética externa e interna, algo de nueva tecnología de conectividad y el anuncio de un nuevo motor para el próximo año.
Mientras que los automóviles reciben este tipo de actualizaciones después de transcurridos dos o tres años de su lanzamiento, en el mundo de los vehículos comerciales livianos los ciclos de vida de los modelos son muchos más extensos. Las plataformas, por ejemplo, pueden extender su vida útil incluso cuando aparece una “generación” completamente nueva de una camioneta.
En el caso de la Amarok, se trata de un refresco de que deja intactos la mayoría de los elementos esenciales y modifica algunos de carácter cosmético. Al menos en lo visual. Por ejemplo, en el frontal se reemplazó el parachoques por uno de diseño más complejo y con una parrilla apanalada, que subraya las luces antiniebla, que ahora lucen más grandes.
Cambios exteriores
La máscara tiene la forma que están teniendo las nuevas generaciones de modelos Volkswagen con líneas horizontales cromadas y un gran logo al centro.
Los focos mantienen su forma, pero los elementos emisores de luz que están en su interior son rectangulares o redondos dependiendo de la versión.
Las novedades del habitáculo
En el interior, el panel frontal cambió por completo, con una nueva consola central, tan ancha como la anterior, pero rediseñada para albergar un sistema de infoentretenimiento que contiene una pantalla táctil y una botonera modificada a causa de ello.
El habitáculo no se ve afectado en sus dimensiones, pero la ergonomía mejora gracias a que los asientos delanteros son más delgados, así que aumenta el espacio para las piernas de los pasajeros de atrás.
La gama de la Amarok queda compuesta de la siguiente forma: hay dos carrocerías, cabina simple y doble, y tres niveles de equipamiento llamadas Trendline, Comfortline y Highline. La Amarok cabina simple sólo se ofrece con el nivel Trendline, más básico.
El nivel más elevado, Highline, incluye cosas como climatizador bizona, tapizados de cuero en asientos y puertas, volante multifunción con levas para el paso de marchas de la caja de cambios, faros de xenón y cámara de retroceso.
Oferta de motorizaciones
Durante la presentación efectuada en El Calafate, en el sur de Argentina, se explicó que el modelo conserva la oferta de motor; esto es, un turbosiésel de 4 cilindros y 2 litros de desplazamiento que puede tener 140 o 180 caballos de fuerza. Las cajas de cambio son dos, una manual de seis marchas o una automática de ocho. Esta última se ofrece solo para la versión de 180 equinos.
Sin embargo, ahora se agregará a dicha oferta un V6 TDI de 3 litros de 224 HP; el mismo que se ofrece para modelos como el Touareg y otros de la gama Audi.
Según Fernando Badía, director de Vehículos Comerciales para Latinoamérica, la configuración de una Amarok V6 les permitirá mantener el carácter elevado de la categoría de la camioneta tentando a parte de un público que de otra manare podría comprar un SUV, ofreciendo además toda la versatilidad de una camioneta mediana con más de una tonelada de capacidad de carga.
Este motor cumple normas Euro VI, así que Chile estaría, según Badía, entre los primeros mercados en contar con esta motorización, presumiblemente en el segundo semestre de 2017.