El grupo automovilístico Jaguar Land Rover (JLR) anunció esta jornada que concretará una inversión de 15.000 millones de libras, unos 17.000 millones de euros, en su entramado industrial con el objetivo de modernizarlos y adaptarlos para la producción de vehículos eléctricos.
El consejero delegado de JLR, Adrian Mardell, señaló en un comunicado desde Gaydon, Inglaterra, sede central de la compañía, que las obras contemplan reconvertir la planta de Halewood, a las afueras de Liverpool, y la fábrica de motores en Wolverhampton, centro de Inglaterra, con el objetivo de obtener un modelo de producción totalmente eléctrico.
En ese contexto, Mardell confirmó que a finales de este año se podrá reservar el nuevo modelo de Range Rover eléctrico, que saldrá a la venta en 2025.
Del mismo modo, la compañía anunció que el primero de los tres Jaguar eléctricos será un modelo Gran Turismo (GT) de cuatro puertas fabricado en Solihull, Reino Unido, y debería de salir a la venta en 2025.
Con una autonomía de hasta 700 kilómetros y un precio estimado a partir de las 100.000 libras (113.00 euros), JLR pretende "revolucionar el mercado global del lujo" con este nuevo modelo, que usará su propia arquitectura, llamada JEA.
Esta serie de transformaciones acercan a JLR hacia un futuro energético como parte de su estrategia de marca "Reimagine", con la finalidad de convertirse en el primer fabricante de vehículos eléctricos de lujo en el mundo para 2030, y alcanzar un margen de beneficio de dos dígitos antes del ejercicio fiscal de 2026.