El Ayuntamiento de París anunció que someterá a votación ciudadana el aumento de las tarifas de estacionamiento para vehículos SUV y todoterrenos de gran tamaño en la capital, la segunda consulta en menos de un año tras la que terminó por eliminar los monopatines eléctricos de uso compartido.
"Muchos de ustedes me llaman la atención porque hay cada vez vehículos más grandes, más contaminantes, que ocupan nuestras calles, aceras y ciclovías", dijo en las redes sociales la alcaldesa de París, la socialista Anne Hidalgo, para justificar su nuevo referéndum.
La idea, indicó, es que los cerca de 1,4 millones de electores parisinos llamados a votar definan la posibilidad de aumentar "significativamente" las tarifas de estacionamiento para estos vehículos, sea cual sea su propulsión.
La propuesta incluye a los vehículos térmicos o híbridos recargables de más de 1,6 toneladas de peso y a los eléctricos de más de dos toneladas.
La regidora sostuvo que una eventual restricción servirá además para mandar un mensaje a los constructores de automóviles, que fomentan la compra de "vehículos cada vez más grandes, más caros y más consumidores en materias primas", al tiempo que se dará más seguridad a los peatones, sobre todo a niños y ancianos.
Hidalgo puntualizó que, además de los residentes, los profesionales, las personas discapacitadas, los taxis y los equipos médicos y de emergencia estarán exonerados de esa tarifa extraordinaria para los SUV.
De acuerdo con los datos del Ayuntamiento, los SUV pesan 200 kilos más que un vehículo convencional equivalente y miden 2,5 metros más de largo y 10 centímetros más de ancho.
El pasado abril, en una inédita iniciativa hasta entonces, los parisinos fueron a las urnas para decidir sobre la prohibición de los patinetes eléctricos de arriendo, a los que atribuían numerosos accidentes viarios.
Con una muy baja participación de menos del 8% de los inscritos, casi un 90% de los vecinos optó por prohibirlos, algo que entró en vigor desde el pasado septiembre.