La vida suele dar sorpresas y así lo comprobó hace unos días Varun Chada, propietario de una pequeña cafetería en Auckland, Nueva Zelanda, que fue víctima del robo de su vehículo, un Holden Colorado, delito casi habitual en las gracias ciudades del mundo, pero que en este caso terminó de una insólita manera.
Según dijo Chada a los medios locales, el vehículo le fue sustraído cuando lo dejó con el motor encendido fuera de su local mientras buscaba algo que había olvidado en su oficina.
Al salir de la tienda se percató que su vehículo había desaparecido por lo que dio aviso a la policía. Al revisar las cámaras pudo ver cómo en cosa de segundos un hombre se acercó al auto, se subió y se marchó rápidamente.
Lo insólito ocurrió cuatro días después cuando al llegar a la tienda observó que el Holden Colorado estaba estacionado en el mismo lugar desde donde fue sustraído.
La sorpresa fue mayor cuando el dueño de la tienda encontró una carta al interior del auto dónde el responsable del robo se disculpaba por su actuar, dejando además regalos para el hijo de Chada.
"Hola amigo, disculpa, pero tomé prestado el auto. Estaba un poco borracho", dice la carta dejada por el desconocido sujeto.
“No vas a creer lo que estaba estacionado fuera del café esta mañana! el “Varuns Trucks” regresó con una nota de perdón. Jajajaja tuvimos tanta suerte, que hasta dejaron juguetes nuevos para nuestro hijo (...) ¡Totalmente increíble!”, escribió en su cuenta de Facebook el afortunado hombre.
Pese a que el propietario del auto agradeció que el ladrón hubiera devuelto todo, el caso está siendo investigado por la policía local, por lo que buscan identificar y detener al autor del insólito suceso.