El mercado automotriz estadounidense se ha caracterizado históricamente por la preferencia de los conductores hacia vehículos grandes como SUVs, camionetas y los llamados muscle car. De hecho, modelos como la Ford F-150 o la Chevrolet Silverado han marcado época en la potencia americana.
Sin embargo, esa tendencia parece estar cambiando y según datos de organismos estadounidenses las preferencias se mueven hacia un mercado que se inclina por vehículos más pequeños y económicos.
Así al menos lo indican las cifras de Edmunds, recurso en línea para el inventario e información automotriz que incluye revisiones de automóviles y porcentajes de ventas.
Según el sitio especializado, durante el 2024 las ventas de camionetas grandes cayeron un 1,9 % en comparación con 2023, y los SUV de tamaño mediano descendieron un 2,3 %.
En la otra vereda, añade el sitio, las ventas de automóviles más pequeños han despegado. De hecho, se experimentó un incremento de un 23% durante el año 2024.
Expertos en la materia señalan que este cambio en la tendencia se explica principalmente por los altos precios que han alcanzado los vehículos de mayor tamaño durante los últimos años.
“Necesitan la funcionalidad que tiene el vehículo y compran el tamaño más pequeño”, dijo Charles Chesbrough, economista senior de Cox Automotive, en declaraciones a The Wall Street Journal.
El factor Donald Trump
Pese a esto, los analistas esperan que cuando asuma Donald Trump, el próximo 20 de enero, la tendencia vuelva a revertirse o al menos equipararse.
Esto porque el presidente de Estados Unidos planea aplicar aranceles del 25% a las importaciones de productos provenientes de México y Canadá, precisamente donde se fabrican muchos modelos de menor costo y tamaño.