La patronal europea de los generadores de electricidad, Eurelectric, la asociación europea de consumidores BEUC y la reconocida ONG Transporte y Medioambiente pidieron a la Comisión Europea que no relaje las normas de reducción de CO2 para autos en 2025, tal como lo están pidiendo las automotrices del bloque, quienes deberán pagar millonarias multas por el incumplimiento de los estándares exigidos, complicando aún más su dificil situación.
"Cualquier flexibilidad que posponga el límite de CO2 de este año solo hará que Europa quede más rezagada frente al liderazgo del mercado de vehículos eléctricos de China", indicaron las organizaciones en una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Agregan que, además de mermar la competitividad comunitaria, una decisión en ese sentido afectaría "negativamente las inversiones en infraestructura de carga, desarrollo y fabricación de baterías".
El Ejecutivo comunitario, a través del comisario de Transporte, Apóstolos Tzitzikóstas, y supervisado por Von der Leyen, está preparando un plan de acción para apoyar a la industria europea de la automoción que se presentará el próximo 5 de marzo.
En ese contexto, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea responsable de Industria, Stéphane Séjourné, recibió esta semana a representantes de los constructores y la Alianza de las Regiones Automotrices.
Eurelectric, el Buró Europeo de Asociaciones de Consumidores, la plataforma Transporte y Medioambiente y la organización E-mobility Europe quieren evitar que la Comisión acceda a las pretensiones de los constructores automotrices, quienes aseguran que la caída de las ventas de vehículos eléctricos hace inviable la reducción de CO2 del 15% en su flotas respecto a 2021, tal como lo ordena las nuevas disposiciones que entraron en vigencia este año.
"Consideramos que los límites de CO2 para 2025 son alcanzables, y muchos fabricantes de automóviles de la UE han confirmado públicamente su intención de cumplir con los objetivos", señalaron en la carta los firmantes, donde además destacan que este año se espera que lleguen al mercado autos eléctricos de menos de 25.000 euros, mientras que las ventas han repuntado en "casi el 40%" en enero de 2025 respecto a enero de 2024.
Los recurrentes consideran que ese plan de acción debería "facilitar el impulso de ventas de este año por parte de la industria automotriz para cumplir con los límites de CO2 de 2025, ofreciendo un paquete ambicioso de medidas de demanda".
Automotrices: Está en juego la paz social
Al respecto, la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), segundo país en cuanto a producción de vehículos en el bloque, advirtió que el endurecimiento de las normas de emisiones de CO2 para los vehículos en Europa, lo que implica multas millonarias para los productores, pone en juego la viabilidad de industria del automóvil del conglomerado y la innovación, las mismas que han traído "paz social" y crecimiento económico.
"¿Qué es lo que está en juego? Yo diría que el último bastión tecnológico que tiene Europa y España desde el punto de vista industrial y tecnológico. Esto hay que defenderlo. Porque es gracias a esto que tenemos paz social, progreso y bienestar y clase media en Europa", dijo el presidente de Anfac y consejero delegado de Renault Group en ese país, Josep María Recasens.