Un nuevo estudio realizado a 800.000 vehículos matriculados en Europa entre 2021 y 2023 revela que los autos híbridos enchufables (PHEV) están lejos de ser tan limpios como se creía, ya que de acuerdo con la organización Transport and Environment (T&E), estos modelos solo emiten un 19% menos de CO2 que los autos de combustión, una diferencia mucho menor a la que indican las pruebas oficiales.
El análisis, basado en datos recopilados por la Agencia Europea de Medio Ambiente, muestra que los híbridos enchufables emiten una media de 135 gramos de CO2 por kilómetro, frente a los 166 g/km de los vehículos a gasolina o diésel. Sin embargo, las pruebas WLTP, usadas por los reguladores europeos, arrojan cifras hasta cinco veces menores que las registradas en condiciones reales de conducción.
El informe también destaca un impacto económico para los conductores. Debido al mayor consumo de combustible, los propietarios de híbridos enchufables pagan en promedio 500 euros más al año en comparación con las estimaciones oficiales. Incluso en modo eléctrico, los vehículos consumen cerca de tres litros de gasolina cada 100 kilómetros, lo que genera 68 g de CO2/km, ocho veces más que lo declarado por los fabricantes.
"Las emisiones reales están aumentando mientras que las oficiales disminuyen, lo que agrava un problema serio de transparencia", advirtió Sofía Navas Gohlke, investigadora y coautora del informe.
Por su parte, Lucien Mathieu, director de automóviles de T&E, fue aún más contundente y aseguró que los vehículos híbridos enchufables "son uno de los mayores fraudes de la historia del automóvil. Emite casi tanto como un auto de gasolina".
El estudio señala además que los modelos más recientes, equipados con baterías más grandes para aumentar la autonomía, están generando más emisiones debido al peso adicional.
Los vehículos con más de 75 kilómetros de autonomía eléctrica emiten, en promedio, más CO2 que aquellos con rangos menores, agrega al respecto el reporte.
Entre las marcas con mayor diferencia entre los valores oficiales y reales figura Mercedes-Benz, cuyos modelos híbridos enchufables presentaron un aumento medio del 494% en sus emisiones respecto de las cifras declaradas. En particular, el GLE registró un 611% por encima de los valores oficiales.
El informe se conoce en un momento clave para la industria automotriz europea, que busca mantener la venta de híbridos enchufables después de 2035, año en que la Unión Europea prohibirá los autos nuevos con emisiones de CO2, si es que no se reconsidera la medida, tal como lo están pidiendo algunos países del bloque y sus fabricantes automotrices.
Al respecto, T&E advirtió que relajar las normas sería "perforar un agujero en el casco de la ley europea sobre emisiones".
Para la organización, la única solución real es acelerar la transición hacia vehículos totalmente eléctricos. “Debilitar las normas sólo perpetuará el uso de modelos caros y contaminantes, y pondrá en riesgo la inversión en autos de cero emisiones”, concluye Mathieu.