Carlos Tavares, ex director ejecutivo de Stellantis, lanzó una seria advertencia sobre el futuro de la industria automotriz europea, al indicar que China podría aprovechar la crisis del sector para comprar fabricantes occidentales en apuros.
En una entrevista con el diario francés Les Echos, el otrora jefe del cuarto mayor productor de vehículos, señaló que el deterioro económico y las estrictas regulaciones europeas están dejando a muchas marcas contra las cuerdas.
"El día que un fabricante esté en grave dificultad, con fábricas a punto de cerrar, un grupo chino dirá: ‘lo compraré y mantendré los trabajos’", afirmó.
El ex directivo explicó que los fabricantes chinos no solo tienen recursos, sino también una estrategia clara de expansión. "Serán considerados salvadores, pero en realidad estarán ganando terreno en el corazón de Europa", agregó.
Tavares conoce de cerca el mercado asiático. Durante su gestión en Stellantis fue quien impulsó el acuerdo con la empresa china Leapmotor, de la cual el grupo posee el 20%. Sin embargo, ahora advierte que este tipo de alianzas pueden transformarse en amenazas.
"El objetivo de las marcas chinas no es solo vender autos en Europa, sino tragarse a los fabricantes occidentales algún día", advirtió. Además, mencionó que Stellantis podría dividir sus operaciones entre América del Norte y Europa si la situación empeora.
El ex CEO también apuntó a las políticas de Bruselas como uno de los factores que debilitan al sector. Las regulaciones sobre emisiones y los cambios de rumbo en materia de electrificación estarían afectando la competitividad de los fabricantes locales frente a sus rivales chinos.
Tavares, precisa un reporte de motorpasion.com, extendió su análisis al mercado global. Dijo que incluso Tesla podría verse superada por las marcas chinas en los próximos años. "La compañía estadounidense terminará completamente superada, y Elon Musk se dedicará a otras cosas", pronosticó.
Actualmente jubilado, Tavares se mantiene alejado de la gestión directa en la industria, aunque reconoció haber recibido ofertas de empresas chinas para volver como asesor. "He puesto condiciones imposibles, porque no tengo intención de regresar", aseguró.