El diseño automotriz atraviesa un cambio relevante gracias a los avances tecnológicas, pero también en tendencias de color, ya que tras una década marcada por tonos neutros, fríos y acromáticos, las marcas ahora vuelven la mirada hacia paletas más cálidas, expresivas y emocionalmente resonantes.
Así lo reveló el nuevo informe Automotive Color Trends 2025–2026, elaborado por BASF, el que anticipa las tonalidades que marcarán el rumbo del sector durante los próximos años. La tendencia global apunta hacia colores que conectan con las emociones y con una necesidad creciente de cercanía humana en plena era digital.
La colección presentada este año incluye 45 tonos que incorporan pigmentos multicromáticos y materiales reciclados, reforzando el compromiso de la industria con la sostenibilidad. La paleta busca equilibrar tecnología, bienestar y una movilidad más consciente.
En Europa, Medio Oriente y África, el informe destaca un azul vibrante con reflejos verdes y violetas como uno de los tonos estrella. BASF señala que este color simboliza un cambio de perspectiva hacia soluciones inclusivas y orientadas al futuro del diseño automotriz.
En Asia Pacífico, la tendencia se aleja de los tonos acromáticos y de los amarillos suaves que predominaron en años anteriores. Para 2025 despuntan los tonos metálicos cálidos con reflejos blancos brillantes, que buscan transmitir innovación, serenidad y fluidez.
En América, la evolución apunta desde los clásicos grises hacia tonalidades más expresivas. El protagonista es un marrón sofisticado, que, según BASF, representa una reinterpretación cálida y colectiva de la neutralidad tradicional.
“El diseño de hoy tiene menos que ver con la autoría individual y más con la expresión colectiva”, afirmó Mark Gutjahr, Director Global de Diseño de Color Automotriz.
El informe también destaca el rol estratégico del color en la industria. En 2024, cerca del 70% del mercado mundial de pinturas automotrices provino del segmento de recubrimientos aplicados en vehículos nuevos, demostrando que las tendencias cromáticas influyen directamente en la producción.
Los cambios en la selección de colores no solo responden a la estética, sino también a la búsqueda de materiales más responsables y procesos más eficientes. Para los fabricantes, el color se ha convertido en un pilar de diferenciación y un elemento clave de identidad.
Así las cosas, la movilidad que viene será más cálida, más variada y más emocional, reflejando un momento en que la industria busca reconectar con las personas.