El fabricante de autos Porsche aplaudió el nuevo Hyundai Ioniq 5 N, modelo que fue definido como un inesperado referente para la marca alemana en el desarrollo de futuros deportivos eléctricos.
Directivos de alto nivel, entre ellos Frank Moser, vicepresidente de las líneas Porsche 911 y 718, no solo destacaron el sorprendente rendimiento del modelo coreano, sino que también las importantes enseñanzas que deja en lo que respecta a experiencia de conducción.
Moser fue más allá y afirmó que el conducir este modelo les "abrió los ojos", al punto de motivar un análisis exhaustivo del vehículo, ya que sus innovaciones demuestran que el segmento de los eléctricos deportivos aún tiene un amplio margen para evolucionar.
El ejecutivo no es el único dentro de Porsche que quedó impresionado con el Ioniq 5 N. Andreas Preuninger, director de vehículos GT de la marca y reconocido desarrollador de deportivos de alto rendimiento, también quedó sorprendido tras probar el modelo.
Según relató Moser, Preuninger llegó escéptico respecto a un deportivo eléctrico, pero cambió de opinión tras activar el modo de máxima potencia del Hyundai.
Parte de ese impacto, recoge autobild.es, se debe al sistema N Grin Boost del Ioniq 5 N, una tecnología que permite elevar la potencia del vehículo durante 10 segundos. Al activarse, el motor entrega hasta 478 kW (650 CV) y 770 Nm de par, cifras que permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 3,4 segundos y alcanzar 258 km/h de velocidad máxima.
Sin embargo, el interés de Porsche no se limita a la potencia del auto. Moser señaló que también analizaron con atención el uso de tecnologías que buscan replicar sensaciones propias de los autos de combustión, como el sonido artificial y los cambios de marcha simulados.
Para el ejecutivo, esta propuesta podría ser una dirección válida para los deportivos eléctricos de la marca alemana.
El vicepresidente explicó que una de las posibilidades es ofrecer al conductor la opción de activar o desactivar estas funciones, permitiendo una experiencia más silenciosa o una más cercana a la conducción tradicional de un motor bóxer de seis cilindros. Esta flexibilidad sería clave para conectar con distintos perfiles de usuarios, explica el ejecutivo.
La reflexión de Porsche, agrega el citado medio, muestra que la competencia entre fabricantes de vehículos eléctricos se ha vuelto más dinámica. La propia marca alemana reconoció que observa con atención lo que están haciendo sus rivales, y ahora queda por ver cómo estas impresiones se traducirán en los próximos modelos de Porsche.