Los taxis autónomos de Waymo podrían estar marcando el inicio de una transformación profunda en la seguridad vial en Estados Unidos según datos recientes de la empresa y que mostrarían que estos vehículos ya superan ampliamente el desempeño humano al volante.
Según cifras publicadas por Waymo, una de las pocas empresas que hace público sus estadísticas de accidentes, en casi 160 millones de kilómetros recorridos en cuatro ciudades hasta julio de 2025, los taxis autónomos de la compañía estuvieron involucrados en un 91% menos de accidentes con lesiones graves o más graves y un 80% menos de accidentes con lesiones, en comparación con los conductores humanos. La cifra mejora en intersecciones, consideradas puntos críticos, donde la reducción de accidentes por parte de estos vehículos alcanza un 96%.
En un artículo de opinión publicado en The New York Times el neurocirujano, Jonathan Slotkin, plantea que estos números son una señal clara de que la adopción masiva de la conducción autónoma podría convertirse en un hito de salud pública del gigante de Norteamérica.
Cada año, más de 39.000 estadounidenses mueren en accidentes de tránsito, una cifra superior a la suma de homicidios, accidentes aéreos y desastres naturales. Además, los traumatismos vinculados al tránsito son una de las principales causas de lesiones medulares y generan costos mayores al billón de dólares anuales.
Sin embargo, destaca un artículo de Jalopnik.com, el experto también reconoce las barreras actuales. Los sistemas que permiten la autonomía total cuestan alrededor de 100.000 dólares por vehículo, sin contar el precio base del auto. Además, destaca que sus conclusiones se basan únicamente en datos urbanos, ya que Waymo recién autorizó la operación en carretera el mes pasado y aún no ha recopilado estadísticas en esos escenarios.
Pese a ello, Slotkin sostiene que no es necesario que todos adopten vehículos autónomos para que haya un impacto real.
Si solo el 30% de la flota fuera totalmente automatizada, estima el profesional, se podrían evitar hasta el 40% de los accidentes, gracias a la capacidad de estas máquinas para corregir errores humanos y reaccionar con mayor rapidez.