Un conductor francés residente en Suiza deberá pagar una multa de 95.500 euros, más de 102 millones de pesos chilenos, tras ser sorprendido circulando a 77 km/h en una vía con límite de velocidad máxima de 50 km/h.
La sanción, que a primera vista puede parecer desproporcionada, responde a una particularidad de las normas de ese país donde las multas de tráfico se calculan en función del nivel de ingresos de quien comete la falta.
La infracción, reporta autobild.es, se registró el año pasado y correspondió a un exceso de velocidad de 27 km/h y fue cometida por uno de los 300 ciudadanos más ricos de Suiza, lo que explica la elevada cuantía de la multa.
El castigo, agrega el informe, fue fijado en 96.627 euros (90.000 francos suizos) y posteriormente ratificado por el tribunal del cantón de Vaud. Se determinó además que el conductor deberá abonar 10.736 euros (10.000 francos) de forma inmediata y el resto en un plazo de 40 días, con pagos diarios cercanos a los 2.147 euros (2.000 francos).
Hace ocho años el mismo conductor ya había sido multado por exceso de velocidad, ocasión en la que debió pagar 64.418 euros (60.000 francos suizos), por lo que en menos de una década este conductor ha debido cancelar más de 161.046 euros —más de 170 millones de pesos chilenos— por dos infracciones de tránsito.
Suiza aplica el principio de que quien tiene más dinero, paga más, un sistema que busca que las sanciones tengan un impacto real en todos los conductores, independientemente de su poder adquisitivo. De ahí que una misma infracción puede derivar en multas muy distintas según los ingresos del infractor.
Este modelo ha reabierto el debate en otros países europeos, donde algunas fuerzas políticas han planteado la posibilidad de implementar estas multas progresivas.
Sus defensores sostienen que las sanciones actuales no afectan por igual a todos los ciudadanos, mientras que sus detractores consideran injusto que una misma falta se castigue de manera distinta según la renta.