El fabricante japonés Nissan, hoy en medio de un complejo panorama financiero, alcanzó un acuerdo para vender su planta de fabricación en Rosslyn, Sudáfrica, al grupo chino Chery, en una operación que se debería materializar a mediados de este año.
La transacción, indicaron fuentes cercanas a las conversaciones, incluye los terrenos de la planta, sus edificios y los activos asociados a las instalaciones que la compañía japonesa mantiene en el país africano.
El acuerdo está sujeto al cumplimiento de diversas condiciones, entre ellas las aprobaciones regulatorias correspondientes. Según informó la compañía japonesa, la mayoría de los empleados vinculados a la planta recibirán ofertas de trabajo por parte de Chery, bajo términos y condiciones sustancialmente similares a los actuales.
Pese a la venta de la instalación industrial, Nissan aseguró que mantendrá su presencia en el mercado sudafricano. La marca continuará ofreciendo vehículos y servicios a sus clientes, y tiene previstos varios lanzamientos de nuevos modelos durante el año fiscal 2026, entre los que figuran el Nissan Tekton y el Nissan Patrol.
Desde la compañía explicaron que la decisión responde a factores externos que han impactado de forma significativa en el nivel de utilización de la planta de Rosslyn y en su viabilidad futura dentro de la estructura global de Nissan.
Nissan subrayó además su compromiso con el país y con su fuerza laboral local. “Nissan cuenta con una larga y valiosa trayectoria en Sudáfrica y ha trabajado para encontrar la mejor solución para nuestros empleados, clientes y socios. Gracias a este acuerdo, podemos asegurar el empleo de la mayoría de nuestra plantilla. Esta operación también garantiza que la planta de Rosslyn seguirá contribuyendo al sector automotriz sudafricano”, señaló el presidente de Nissan África, Jordi Vila.
Con esta operación, Chery refuerza su presencia industrial en África, mientras Nissan avanza en una reorganización de su red productiva, manteniendo su foco comercial en el mercado sudafricano.