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Un indignado "monstruo" de Viña despierta tras el final del show de Nicky Jam

El reggaetón invadió el Festival por más de una hora en la jornada más esperada del certamen. Luego de que los animadores cerraran la noche, el público estuvo 10 minutos pifiando antes de abandonar el lugar.

27 de Febrero de 2016 | 03:13 | Emol

La gente opina: Locura en la Quinta por Pablo Alborán

SANTIAGO.- Fue la noche con más entradas vendidas, y no sólo porque Pablo Alborán abría la quinta jornada del Festival, sino por el esperado debut de Nicky Jam.

Eran las 02:00 horas de la madrugada del sábado, cuando el músico ingresó al escenario, y tal como se creía, la Quinta Vergara continuaba repleta esperando bailar al ritmo del reggeaton. "Travesuras" y "Si tú no estás" abrieron el último bloque de la jornada, creando una verdadera discoteque al interior del lugar.

"Es un sueño estar aquí con ustedes y compartir con estos grandes artistas. Muchísimas gracias por este cariño", dijo Nicky Jam al encendido público. "El que sabe de mi carrera y vida personal, sabe que tuve una caída muy fuerte, que desaparecí por 10 años de la música", agregó antes de continuar con "Cheerleader", "Sunset", "Ella Tiene Una Foto Mía" y "Ay Vamos".

Pese a la fiesta que se armó hasta altas horas de la madrugada, hubo un factor que molestó a aquellos que vieron su presentación por la televisión: la voz. Claro que en la Quinta Vergara, como se vivía una fiesta, era algo que no llamó la atención. Sin embargo, por las redes sociales no pararon de surgir los comentarios sobre lo desentonado que sonaba, más aún cuando la corista Daniela Gómez lo acompañó con uno de sus temas, generando grandes comparaciones entre las voces de ambos.

Cuando llevaba una hora sobre el escenario, los animadores ingresaron para otorgarle las gaviotas de Plata y Oro al reggaetonero, quien las recibió con un gran entusiasmo y dispuesto para interpretar "El perdón", canción en la que se dio tiempo para improvisar un buen rato, mientras subía al escenario a la panelista de "SQP", Kika Silva.

Después de una hora diez minutos sobre el escenario, Carola de Moras y Rafael Araneda volvieron a ingresar para despedir al músico, lo que generó el enojo del "monstruo". "¡No nos vamos ni cagando!", decía la multitud enfurecida que quería seguir bailando durante toda la noche al ritmo de Nicky Jam y sin intenciones de salir del lugar. Tras 10 minutos exigiendo su regreso, el público se rindió y comenzó a abandonar la Quinta Vergara.