Pablo Larraín junto a Gael García Bernal. La dupla llegó a San Sebastián tras exhibir la película en Toronto.
AP.
SAN SEBASTIAN.- No es una sorprensa que "Neruda" agrade a la audiencia internacional. La película de Pablo Larraín fue homenajeada en los festivales de Cannes, Telluride y Toronto, y ahora repitió su éxito en San Sebastián.
La cinta inspirada en la figura del Nobel de Literatura se exhibe en la sección Perlas del certamen, apartado reservado para las producciones que han brillado con anterioridad en otros festivales, principalmente europeos.
Larraín exhibió la cinta acompañado de Gael García Bernal, quien da vida en "Neruda" al policía Oscar Pelochonneau, la actriz argentina Mercedes Morán, que interpreta a Delia del Carril, y el español Pablo Derqui, quien asumió el rol de Victor Pey.
"Neruda no cabe en una película. Esta película narra una parte de su vida y es solo una aproximación arbitraria de un grupo de artistas a un autor", dijo Larraín a la prensa del festival.
Larraín confesó que, en un principio, le pareció "muy complicado" hacer esta película, pero que la "solidez" del guion de Guillermo Calderón lo empujó de forma definitiva, junto con su impulso de conferir a la película "un ritmo propio". "Era un placer ver escribir a Guillermo. Fuimos reescribiendo lentamente el guion. Tenía 160 páginas. Desde la productora nos dijeron que debíamos recortar unas 20. Cuando lo elaboramos de nuevo, nos salían 187", rememoró entre risas el director.
Gael García Bernal, por otra parte, elogió el ritmo de trabajo del director. "Alrededor de Larraín hay una familia fílmica muy unida y muy bien definida. Cuando trabajas con él y llegas a esa familia es como formar parte de una fiesta donde todos se conocen", apuntó.
"Lo más curioso de mi personaje" —continuó García Bernal, quien ayer fue reconocido con el primer Premio Jaeger-Le Coultre al Cine Latino del festival— "es que, en teoría, una persona como él es la que debe ser receptora de la poesía del autor, pero no la encuentra nunca", un punto de vista con el que coincidió el director. "Los versos de Neruda tenían como objetivo que personas como Pelochonneau tuviesen su hueco y su papel en la sociedad, pero no les llegó el cariño para ser dueños de su destino".
El realizador nacional, un habitual del evento en los últimos años, causó una gran impresión el año pasado entre el público y la crítica del Festival con "El club".