SANTIAGO.- Susy Fischkin suelta una carcajada. Le da risa que la definan como una "institución" entre los profesionales que ayudan a que los rostros televisivos desarrollen todo su potencial en cuanto a presencia escénica, vestuario, voz y una serie de aspectos —ella aclara rápidamente que no son detalles, sino que cosas fundamentales— que mejoran su trabajo en pantalla.
Pero es difícil pensar en ella de otro modo, si se considera que trabajó desde 2000 a 2007 en TVN y desde 2009 a 2015 en Canal 13, momento en que cerraron el área que ella dirigía por un tema presupuestario. Durante su carrera, en que le ha tocado cerciorarse de que los rostros aprendan desde expresión corporal a cultura general, ha trabajado con personalidades que van desde Martín Cárcamo a Tonka Tomicic, pasando por Julián Elfenbein, Karen Doggenweiler y Fernando Solabarrieta, entre muchos otros.
Si bien ella tenía su propia empresa, Laberintouno, que define como un laboratorio de investigación creativa para radio y TV, además de dar asesorías comunicacionales a directores de empresas y hasta políticos; la invitación a CHV la convenció por varias razones. "Me llamó la atención la propuesta, la necesidad de transformación y el desafío de lo que quiere hacer Turner con Chilevisión y CNN", dice.
"Es un cambio cualitativo donde importa la estética, la ética, los contenidos y cada cosa que se manejan en los programas", agrega más adelante la flamante directora del área de formación y procesos televisivos, quien está agradecida del recibimiento que ha conseguido dentro del canal.
Ahora, su misión inicial con los programas —salvo los docurrealities— de Chilevisión y de CNN en temas que parten en quienes aparecen frente a la cámara, pero no terminan ahí, sino que incluye los aspectos técnicos de los programas televisivos. "Voy a trabajar desde la dirección, la parte editorial, el desarrollo —inclusive cámara, iluminación y escenografía— además de los rostros", dice y explica que para conseguir un buen producto hay que trabajar en toda la dimensión.
"Los que llevan muchos años en TV son los que más ayuda necesitan, porque se repiten a sí mismos", dice y asegura que esto genera el riesgo de que el rol en la pantalla de alguien parezca un calco de lo que hizo el día anterior, que fuera casi salido de una matriz: "Debe haber creatividad y dinamismo".
Luego de eso, cuenta: "Chilevisión quiere nuevos rostros, cosa que yo apoyo absolutamente", dice pero es una tarea en la que recién se embarcará el próximo año. "Va a ser un espacio de formación amplia y muy importante, una escuela de formación televisiva", explica y se excusa de entregar más detalles al respecto.
Dice que las nuevas generaciones están más conscientes de que no es tan simple como llegar y aparecer en pantalla, algo que ha confirmado desde que llegó al canal de Turner, pues muchos le han ido a pedir su ayuda. Pero este no siempre es el caso. "Uno de los grandes problemas es que la gente cree que hay que estudiar una carrera sólo cuando quiere ser un ingeniero, no entiende que para ser un personaje público tiene que prepararse", asegura.