La pareja dorada de Hollywood dejó de existir como se conoció por más de una década, el 20 de septiembre. Fue un duro golpe para quienes veían a Angelina Jolie y Brad Pitt como un ejemplo de estabilidad en una industria donde el amor tiene fecha de vencimiento o, tal como ocurrió con ellos debido al quiebre de Pitt con Jennifer Aniston, viene cargado de dramas. Porque los Jolie-Pitt se veían felices con esta abultada y multirracial familia. Pero parece que no todo era tan bello en realidad, ya que ese inolvidable día de septiembre se supo de la solicitud de divorcio. Para empeorar las cosas, luego ocurrió la pesadilla de todo publicista y se dio a conocer que en el documento legal se hablaba del supuesto maltrato que habría sufrido Maddox, el mayor de los seis hijos de la pareja, por parte del actor. Algo que ha convertido el proceso de divorcio en fuente de especulaciones digno de sus populares protagonistas.
Cuando se piensa en farándula, uno se suele remitir a lo que ocurre fuera del ámbito laboral de las celebridades: cosas que "importan" sólo por quien es el afectado. Pues bien, en el caso de Leonardo DiCaprio, el hecho de que tras décadas de buenas interpretaciones y cinco nominaciones al Oscar por actuación (tiene otra como productor) no ganara el reconocimiento de la Academia trascendió la esfera profesional del actor y se volvió un tema de discusión de alto impacto (muchas veces a través de graciosos memes). Pero este año DiCaprio finalmente se quedó con la estatuilla dorada como Mejor actor por "Revenant: el renacido" y la noticia fue acogida casi como si se hubiera anunciado que el popular y admirado actor había encontrado la cura del cáncer.
Todo partió como las más que usuales solicitudes de divorcio en Hollywood. Tras apenas un año y tres meses de matrimonio, la actriz Amber Heard pedía separarse legalmente de Johnny Depp. Pero rápidamente el asunto cambió de tono: Heard apareció moreteada en público. Supuestamente, el autor del maltrato era Depp. Se hizo la denuncia correspondiente y hubo acusaciones cruzadas, los guardespaldas de Depp declararon que el actor jamás la golpeó y apareció una antigua denuncia contra Heard por maltrato a una ex novia. Finalmente, el divorcio se cerró en un acuerdo extrajudicial y dinero fue donado a caridad.
Si hubiese un premio a la celebridad más polémica en 2016, ciertamente Kanye West sería el ganador. West hizo noticia constantemente este año y por temas impresionantemente variados. Generó problemas con el rapero Whiz Kalifa y ninguneó nuevamente a Taylor Swift asegurando que él la hizo famosa, luego le pidió dinero al creador de Facebook para hacer su arte, lanzó un polémico videoclip donde mostraba celebridades desnudas (incluyendo a Swift y Kim Kardashian). También se enojó con quienes criticaron su nueva colección de moda, canceló su gira y terminó hospitalizado por una emergencia psiquiátrica.
En un año en que la socialité ha acaparado menos atención que su marido, Kanye West, Kardashian sufrió un violento robo durante la semana de la moda de París. A comienzos de octubre, cinco sujetos armados y usando máscaras entraron al lugar donde estaba la joven y le terminaron arrebatando 10 millones de dólares en joyas. Esto implicó, además, que West dejara a la mitad un concierto para acompañar a su esposa y que Kardashian se alejara de las redes sociales. Eso sí, las malas lenguas dicen que realmente se trató de un “tongo” para contrarrestar la poca publicidad que Kardashian generó durante el evento de moda.
Desde que reveló su homosexualidad, el interés en la vida privada de Ricky Martin supera con creces la atención que se pone en música, sin importar que haga giras espectaculares o que, por ejemplo, este año haya ganado un Grammy estadounidense. Es por eso que cuando el músico anunció su compromiso con Jwan Josef a mediados de noviembre en el programa de Ellen DeGeneres, el asunto llamó la atención de manera inmediata. Un hecho que quizás haya sido aún más sabroso por los rumores que un tiempo antes aparecieron sobre la supuesta infidelidad que Martin habría cometido con Maluma, además del hecho de que el cantante llevaba menos de un año de relación con el artista sirio antes de comprometerse en matrimonio.
Las elecciones de este año en Estados Unidos no sólo polarizaron al país en la búsqueda de un nuevo presidente, sino que también dividieron en dos fracciones a la industria del entretenimiento. Por un lado, estaban los seguidores de Hillary Clinton, que iba desde actores como Meryl Streep, Jane Fonda, Robert Downey Jr., Scarlett Johansson, Leonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Julianne Moore, las estrellas televisivas Bryan Cranston, Kerry Washington y Neil Patrick Harris, además de músicos como Madonna, Beyoncé y Jay-Z. En tanto, celebridades de corte menos popular como Jon Voight, Chuck Norris, Kirstie Alley, Sylvester Stallone. Hulk Hogan, Kid Rock y Fran Drescher apoyaban a Trump.