Sydney Sweeney reconoció que cuando estaba en el colegio pensó en reducirse el busto, pero por recomendación de su mamá finalmente no lo hizo.
AFP
En las últimas horas,
Sydney Sweeney volvió a ser noticia y no precisamente por su trabajo. En plena promoción de su nuevo film "La empleada"
-proyecto que comparte junto a Amanda Seyfried
-, la actriz
salió al cruce de quienes hablaron de sus "cambios" corporales y la acusaron de haberse sometido a alguna cirugía estética en el último tiempo.
Fue en una entrevista para Allure que
la actriz desmintió rotundamente haber pasado por el quirófano. "Vamos a desmentirlos a todos. O sea,
nunca me he operado", dijo Sweeney sorprendida por el rumor que desde hace un tiempo gira en torno a su imagen.
"Me dan tanto miedo las agujas, no tienen idea", agregó justificando su decisión de no someterse a ninguna cirugía estética.
De hecho, hace unos meses atrás la rubia aseguró que, debido a su miedo a las agujas,
no tiene ningún tatuaje en su cuerpo. Tras resaltar que
todos sus atributos son naturales, la protagonista de Euphoria bromeó: "Son mis mejores amigos". Respecto a los cambios que el público señala en su rostro y su cuerpo, Sydney explicó: "No se puede comparar una foto mía de los 12 años con una de los 26 con maquillaje e iluminación profesional. ¡Claro que voy a verme diferente!". "Todo el mundo en las redes sociales está loco", se quejó.
"Además, si lo hiciera,
mi cara estaría simétrica", lanzó minutos después desconcertando a su coprotagonista que sorprendida preguntó si el rostro de Sweeney era "asimétrico". Enseguida, la estrella reveló que
de niña tuvo un accidente con una tabla de wakeboard y requirió 19 puntos de sutura. Eso provocó que uno de sus párpados se abriera "un poco más que el otro".
La actriz no solo negó los rumores de cirugía, sino que
aclaró que la única vez que evaluó la posibilidad de entrar en un quirófano fue para hacerse una reducción en su busto. "Cuando estaba en la escuela secundaria, solía sentirme incómoda por lo grandes que eran mis senos y solía decir que cuando cumpliera 18 años, me haría una operación para hacerlos más pequeños", confesó en una entrevista con la edición británica de Glamour años atrás. Sin embargo, fue su madre quien le advirtió que no lo hiciera, sugiriendo que podría arrepentirse más adelante. "Y
me alegro mucho de no haberlo hecho. Me caen bien. Son mis mejores amigos", aseguró.
"Admiro a mi versión mayor"
Contra lo que muchos piensan,
Sweeney ha declarado que no está pendiente de su imagen. De hecho, a lo largo de los años, ha confesado que siempre intenta ser su propio modelo a seguir.
"Admiro a mi versión mayor", reveló en 2023 en diálogo con Women's Health. "Cuando tenía 10 años, admiraba a la versión de mí misma a los 25, y ahora admiro a la de 50. Espero tomar las decisiones de las que ella se sentiría orgullosa", se sinceró.
"Siempre que se presenta un nuevo reto y no tengo miedo de esforzarme, es cuando realmente me siento orgullosa de quién soy. Sé que mi cuerpo puede seguir adelante; es más que nada un reto mental el que me impulsa a superarlo. Llevo esa habilidad al esquí, a la actuación, a todo lo que hago, porque siempre es más mental que físico. Claro que hay que entrenar, pero
al final, la mente es lo que importa", agregó.
Este año,
la actriz subió casi 15 kilos para interpretar a Christy Martin en su película biográfica. "Me encantó. Me sumé para interpretar a Christy, y tuve unos tres meses y medio de entrenamiento. Empecé a comer. Entrenaba con pesas una hora por la mañana, hacía kick boxing al mediodía durante unas dos horas y volvía a entrenar con pesas una hora por la noche", le dijo en junio a W Magazine quien tuvo que comprar un clóset nuevo.
"No me cabía nada de ropa. Normalmente uso talla 23 en jeans, y llegué a usar 27.
Me crecieron los pechos y mi trasero se puso enorme. ¡Fue una locura!", relató sobre aquella experiencia.