BEIJING.- China adoptó una nueva versión de un controvertido proyecto de ley que impone más restricciones a las organizaciones no gubernamentales extranjeras.
El texto fue aprobado por la Asamblea Nacional Popular (ANP) pese a la protesta de organizaciones caritativas y de gobiernos extranjeros, preocupados por un control policial creciente.
La agencia de noticias china Xinhua había anunciado a principios de semana que esta tercera versión del proyecto de ley conservaría algunas de sus disposiciones más polémicas.
Según el medio, las ONGs deberán estar "asociadas" a una agencia controlada por el gobierno chino y rendir cuentas sobre sus actividades.
Además, la policía podría anular cualquier actividad que a su parecer represente una amenaza para la seguridad nacional.
El texto incluye también a las asociaciones profesionales y a las instituciones universitarias presentes en el país.
Por otra parte, se prohibiría a las organizaciones tener "miembros" en China, excepto si obtienen un permiso especial. Además cualquier institución que se piense que alienta la "subversión del poder del Estado" o el "separatismo" podría ser puesta en una lista negra, con lo que se prohibiría su actividad en China, según Xinhua.