SANTIAGO.- Este domingo España volverá a las urnas para celebrar los que serán sus segundos comicios legislativos en menos de un año. Esto, luego de que de forma inédita el Rey Felipe VI disolviera el Congreso ante la incapacidad de las principales partidos políticos de llegar a un acuerdo para formar un nuevo Ejecutivo.
El conservador Partido Popular (PP), el Partido Socialista Español (PSOE), la coalición de izquierda Unidos Podemos y los liberales Ciudadanos son las cuatro fuerzas que se disputarán este 26 de junio los 350 escaños del Parlamento, con miras a alcanzar el liderazgo del país a través de la nominación del Rey y la investidura de uno de sus líderes.
Para ello, primero necesitarán adjudicarse 176 puestos en el Congreso (mayoría absoluta), algo casi imposible de lograr si se considera que en los comicios realizados el pasado 20 de diciembre ninguno lo consiguió. De esta forma, la necesidad de realizar alianzas es casi una certeza y al igual que hace seis meses, la amenaza de un parlamento fragmentado y la incertidumbre se mantienen latentes.Un parlamento sin acuerdo
Antes de que se dieran a conocer los resultados de las elecciones en 2015, el PP -liderado por el actual Presidente Mariano Rajoy- y el PSOE se presentaban como los protagonistas de un bipartidismo consagrado en España.
Pero tras los comicios, la situación cambió. Dos coaliciones "emergentes" llegaron a quebrar el sistema político: Podemos, el partido de izquierda nacido del movimiento de los "indignados" tras la crisis económica de 2011, y Ciudadanos, el grupo promesa de los más liberales.
Ambos arribaron a la esfera política con una promesa de cambio y de dejar atrás lo que denominan "la vieja política", teñida por polémicos casos de corrupción. Su llegada convocó a cientos de desanclados, pero también generó una división del Parlamento que convirtió el futuro político de España en una nebulosa.
En esa ocasión, las votaciones favorecieron al PP que logró alcanzar 123 de los escaños; un debilitado PSOE se adjudicó 90 vacantes y perdió alrededor de 5 millones de votos; Podemos, superando toda expectativa, obtuvo 69 puestos; y finalmente Ciudadanos que decepcionó con sólo 40 legisladores.
Con ese escenario en mente y tras su primera ronda de consultas en busca de un candidato presidencial al cual postular, Felipe VI determinó que el PP y Rajoy debían ser los escogidos por ser la fuerza más votada. No obstante, a pesar de los esfuerzos por lograr una alianza con Ciudadanos y el PSOE, los conservadores no lograron convocar a la mayoría absoluta de los legisladores en primera instancia, ni tampoco a la mayoría simple necesaria para consagrarse como presidente en el segundo debate de investidura.
Más tarde tendría su opción Pedro Sánchez (PSOE), quien intentó un acuerdo tripartito con Podemos y Ciudadanos. Pero las diferencias entre estos dos grupos hicieron inviable su alianza, por lo que no logró coronarse como gobernante. Ante dicha inestabilidad, el Rey dejó pasar los dos meses que tenía de plazo para nominar de nuevo y, tras cumplirse la fecha, disolvió el Congreso de forma inédita y convocó a nuevas elecciones.Proyecciones y un nuevo desafío
Con este antecedente, los españoles deberán concurrir a las urnas para conformar un nuevo Legislativo. Según un sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) difundido este mes, el oficialista Partido Popular ganaría las elecciones con un 29,2% de los votos, lo que le adjudicaría entre 118 y 121 escaños.
Sin embargo, la cifra que más sorprende es la proyección para la recientemente creada coalición de izquierda entre Podemos y la Izquierda Unida (juntos Unidos Podemos). Ésta pasaría al segundo lugar con el 25,6% y 92 diputados, superando por primera vez al PSOE, hasta ahora una de las potencias partidarias del país que sólo se adjudicaría 21,2% de los sufragios, es decir, entre 78 y 80 escaños. Con ello, los socialistas perderían su puesto como el principal partido de izquierda de España.
A pesar de todo, esta vez el principal desafío de los líderes políticos españoles es no tropezar con la misma piedra y lograr un acuerdo que les permita crear un nuevo Gobierno. Tanto el PP, el PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos, se han comprometido a que tras los comicios de este domingo se formará sí o sí un nuevo Ejecutivo que termine con la incertidumbre y la inestabilidad política de España.