SANTIAGO.- "Desde el aeropuerto me trajeron al restaurante. No sabía dónde estaba, no tenía plata, me decían que si salía me tomaría la policía por estar ilegal en el país" relata una niña, cuya identidad no fue revelada, quien fue víctima de trata desde que llegó a Chile hace más de 7 años.
Así como ella, el caso se repite en todo América Latina y El Caribe, puesto que la región lidera el número de tráfico de niños en el mundo con un total de 550 mil menores afectados: 350 mil más que África, según la Organización Internacional del Trabajo. Números que hace ya 10 años están causado la preocupación de diferentes organizaciones infantiles.
Según dijo a Emol el Director General del Instituto Interamericano del Niño, la Niña y Adolescentes de la OEA (IIN), Víctor Giorgi, la trata en la región tiene principalmente fines con explotación sexual y laboral. Sin embargo, "tenemos mucha trata para el servicio doméstico en mujeres jóvenes". Bien conocido es el caso de Paraguay, con la figura del criadazgo.
5,7 millones de niños
entre los 5 y 14 años se encuentran trabajando en América Latina y El Caribe según Unicef
De acuerdo a Marta Benítez, directora de la Fundación Global Infancia de Paraguay, 47 mil niños y adolescentes son víctimas de esta práctica -tolerada por la ley de ese país- a la cual Giorgi califica como "vivir en situación casi de esclavitud (...) en la que son contratadas por familias integradas socialmente que les gusta tener un tipo de servidumbre".
Así, Benítez detalla que "el principal problema es que muchas de estas niñas por su situación de vulnerabilidad caen en manos de tratantes que hacen uso de ella para fines de explotación sexual (...) existe un vínculo entre ambas prácticas muy fuerte".
En cuanto a los menores que son víctimas de trata en Latinoamérica, desde Global Infancia no han podido obtener datos cuantitativos de esta práctica ya que "estamos en un proceso de descubrimiento todavía y no hemos podido llegar a cuantificar el fenómeno", aseguró su directora.
La explotación como un fin de la trata
Así como el caso de Paraguay, esta actividad ilegal se realiza en gran parte del territorio latinoamericano. Según indicó Víctor Giorgi, las zonas más críticas son las ciudades fronterizas, como el caso de Argentina, donde los niños que viven en la llamada triple frontera con Paraguay, Bolivia y Brasil, son gran foco para la trata de menores con fines de explotación en el trabajo y turismo sexual infantil, de acuerdo al Departamento de Estado de Estados Unidos.
Testimonio:
"Él me decía que había otras mujeres que estaban mucho peor que yo, que si yo estaba en esto era porque yo quería, pero que si le dejaba me quedaría sola en el mundo y nadie me ayudaría".
Esta realidad queda demostrada en diversos testimonios: "Me mandaban a vender en la calle y no me dejaban volver a la casa hasta después de la medianoche. Decían que a cualquier hora hay gente que compra", relató una de las menores que se vio afectada por esta práctica.
Sin bien la explotación laboral y sexual son los principales fines de la trata de niños, Giorgi aseguró que además de éstas es muy común en la región "la venta de niños para la adopción ilegal" y también "existe tráfico de órganos de menores en Centroamérica, que tiene mucho que ver con los sistemas de salud de esos países".
Pero, ¿cómo es posible que los niños pasen por la frontera sin fiscalización? Desde el IIN aseguraron que "este tema tiene mucha vinculación con las migraciones ilegales (...) se ofrecen caminos para realizar los sueños que no se pueden realizar donde viven".
Esto sumado a que los países miembros del Mercosur (Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil) han flexibilizado las fronteras en un proyecto de integración, lo que "ha incrementado estos riesgos (...) la política de migraciones es fundamental", dijo Víctor Giorgi.
Sin embargo, el problema de la trata no se inhibe con sistema fronterizos estrictos, ya que desde diferentes organizaciones aseguraron que una práctica muy recurrente es la trata interna, en la que los niños son trasladados de una región a otra dentro de un país.
Testimonio:
"Yo vi un aviso en el diario que decía que necesitaban trabajadoras de casa particular… cuando llegué a esa ciudad me llevaron a un prostíbulo"
Trata interna
Un ejemplo de esto es el caso de Chile, el cual cuenta con políticas estrictas de migraciones. Los únicos datos que se tienen de niños que han sido trasladados de manera ilegal con fines de explotación son los que se obtuvieron de un estudio realizado por la Organización Raíces en 2007.
Así lo ejemplifica uno de los casos recolectados en el que una menor cuenta que "yo vi un aviso en el diario que decía que necesitaban trabajadoras de casa particular… cuando llegué a esa ciudad me llevaron a un prostíbulo".
Tras la investigación llevada a cabo por Raíces, en la Región de Tarapacá (que en esos momentos también comprendía a la actual Región de Arica), Valparaíso y Metropolitana, se obtuvo que 52 niñas eran víctimas de trata con fines de explotación sexual, de las cuales el 74% de ellas eran chilenas.
La directora de Raíces, Denisse Araya, explica a Emol que en Chile "el tema está insensibilizado y no se consideran los casos que no han sido judicializados, entonces estos que nosotros encontramos no están contabilizados".
Hay otros países en los que la trata interna también es muy común, como es el caso de Ecuador, en donde "se han tenido que hacer controles de carretera cuando hay traslado de menores lo cual tiene un costo y limita la libertad de los ciudadanos", detalló Víctor Giorgi.
En Chile, Ecuador, Paraguay, Argentina y el resto de los países de la región se tiene conocimiento de la existencia de esta práctica. Sin embargo, al ser un tema que ocurre al margen de lo legal, ninguna de las organizaciones consultadas por este medio cuenta con cifras oficiales al respecto.
"Es difícil ver las tendencias en el tiempo porque los controles y las sociedades cambian. Se está hablando de trata desde hace 10 años pero esto existe hace mucho tiempo. Hoy hay más visibilidad del tema", relata Giorgi.